Mostrando entradas con la etiqueta Compasión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Compasión. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de julio de 2014

El Papa Francisco, sobre asesinato de jóvenes israelíes: “Que Dios inspire a todos compasión y paz”



01-07-2014

El Papa Francisco comparte el dolor "inenarrable” de las familias de los tres jóvenes asesinados en Israel y de todos los "afectados por las consecuencias del odio”. Además, pide a Dios "que inspire pensamientos de compasión y de paz a todas las personas”.

Los tres estudiantes Eyal Yifrah, Gilad Shaar y Naftali Fraenkel desaparecieron el pasado 12 de junio cuando hacían autostop en Cisjordania. El ejército israelí encontró ayer 30 de junio los tres cuerpos sin vida, cerca de Hebrón.

El Vaticano condena sin vacilar el asesinato "terrible y dramático”, lo califica de "crimen execrable e inaceptable”, "un obstáculo gravísimo en el camino hacia esa paz por la que, incansablemente, tenemos que seguir comprometiéndonos y rezando”.

Pero pide calma y que la reacción sea proporcional porque "la violencia llama a otra violencia y alimenta el círculo mortal del odio”.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Evangelio del Sábado [07.12.2013]

Día litúrgico: Sábado I de Adviento


Texto del Evangelio (Mt 9,35—10,1.6-8): En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies».

Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «Dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis».

Comentario: Rev. D. Xavier PAGÉS i Castañer (Barcelona, España).

Rogad (...) al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies

domingo, 9 de junio de 2013

Evangelio del Domingo [09.06.2013]

Día litúrgico: Domingo X (C) del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 7,11-17): En aquel tiempo, Jesús se fue a una ciudad llamada Naím, e iban con Él sus discípulos y una gran muchedumbre. Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda, a la que acompañaba mucha gente de la ciudad. Al verla el Señor, tuvo compasión de ella, y le dijo: «No llores». Y, acercándose, tocó el féretro. Los que lo llevaban se pararon, y Él dijo: «Joven, a ti te digo: levántate». El muerto se incorporó y se puso a hablar, y Él se lo dio a su madre. El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: «Un gran profeta se ha levantado entre nosotros», y «Dios ha visitado a su pueblo». Y lo que se decía de Él, se propagó por toda Judea y por toda la región circunvecina.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

«No llores»

domingo, 10 de marzo de 2013

Evangelio del Domingo [10.03.2013]


Día litúrgico: Domingo IV (C) de Cuaresma


Texto del Evangelio (Lc 15,1-3.11-32): En aquel tiempo, viendo que todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos». Entonces les dijo esta parábola. «Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: ‘Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde’. Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: ‘¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros’. Y, levantándose, partió hacia su padre.

»Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: ‘Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo’. Pero el padre dijo a sus siervos: ‘Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado’. Y comenzaron la fiesta.

»Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: ‘Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano’. Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: ‘Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!’ Pero él le dijo: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado’».

Comentario: Rev. D. Joan Ant. MATEO i García (La Fuliola, Lleida, España).

Padre, pequé contra el cielo y ante ti

martes, 5 de marzo de 2013

Evangelio del Martes [05.03.2013]


Día litúrgico: Martes III de Cuaresma


Texto del Evangelio (Mt 18,21-35): En aquel tiempo, Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?». Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

»Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: ‘Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré’. Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.

»Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: ‘Paga lo que debes’. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: ‘Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré’. Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: ‘Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?’. Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».

Comentario: Rev. D. Enric PRAT i Jordana (Sort, Lleida, España).

Movido a compasión (...) le perdonó la deuda

miércoles, 14 de marzo de 2012

Contra la indiferencia: 'empatía y compasión'

Emaptía = Ponerse en la piel del otro, 'Sentir con'

Partiendo de la Carta a los Hebreos 10,24, el Santo Padre Benedicto XVI, señala como camino cuaresmal del presente año, para todos nosotros católicos, aquel marcado por una actitud concreta “fijarse los unos en los otros”.

Viviendo en una sociedad individualista y egoísta corremos al peligro de mostrarnos indiferentes al hermano, nos recuerda el Papa, podemos padecer la misma indiferencia del levita y del sacerdote que “hacen un rodeo” y siguen su camino sin preocuparse del herido que tenían delante, o podemos también vivir una “anestesia espiritual” como le pasaba al rico epulón de la parábola que no podía ver al pobre que espera un pan a la puerta de su casa.

Compasión: El Buen Samaritano, 'Sufrir juntos'

El Santo Padre nos sugiere dos actitudes para superar la indiferencia y sentirnos corresponsables con los hermanos: la empatía y la compasión. La primera actitud nos llevan a acercarnos al hermano a partir de aquello que nos une, la segunda actitud nos invita a respetar al otro y a corregirlo sin juzgarlo ni condenarlo, porque como nos recuerda el Papa nuestra dignidad más grande está en ser hijos de Dios y por eso llamados a la santidad.

P. Guillermo Inca.

martes, 13 de marzo de 2012

La "Parábola del siervo despiadado"

(El perdón sólo es efectivo en quien saber perdonar).

Hoy, con la perspectiva del "gran perdón" de Dios que Jesús implora y alcanza desde la Cruz, entendemos que la ofensa sólo se supera mediante el perdón, y que el perdón sólo puede ser efectivo en quien, a su vez, perdona (así lo manifestamos al rezar "Padrenuestro"). El tema del "perdón" aparece continuamente en todo el Evangelio.

Dios, llevando la iniciativa, ha venido a nuestro encuentro para reconciliarnos con Él; por el perdón ha pagado el precio de descender a las miserias de la existencia humana y a la muerte de Cruz. Como contrapunto, tenemos la "Parábola del siervo despiadado": a éste le había sido perdonada la increíble deuda de diez mil talentos, pero luego no estuvo dispuesto a perdonar la deuda —ridícula en comparación— de cien denarios que le debían. ¡Cualquier cosa que debamos perdonarnos mutuamente es siempre poco comparado con la bondad de Dios que perdona a todos!

—Señor, ayúdame a recordar frecuentemente tu petición desde la Cruz: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen".

* Texto elaborado a partir de textos de Benedicto XVI (Master evangeli.net)

Evangelio del Martes [13.03.2012]

Día litúrgico: Martes III de Cuaresma


Texto del Evangelio (Mt 18,21-35): En aquel tiempo, Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?». Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

»Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: ‘Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré’. Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.

»Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: ‘Paga lo que debes’. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: ‘Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré’. Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: ‘Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?’. Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».

Comentario: Rev. D. Enric PRAT i Jordana (Sort, Lleida, España).

«Movido a compasión (...) le perdonó la deuda»