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jueves, 12 de noviembre de 2015

El "Discurso Escatológico" de Jesús


Hoy introducimos el gran "Discurso Escatológico", con los temas centrales de la destrucción de Jerusalén y de su Templo, del Juicio final y del fin del mundo. Este discurso —transmitido por los tres Evangelios Sinópticos con distintas variantes— ha de considerarse, quizá, como el texto más difícil de los Evangelios.

Ello se debe a la complejidad del contenido. En parte, refiere acontecimientos históricos que ya han sucedido, pero en gran parte mira también hacia un futuro que va más allá de las realidades temporales. Jesús, que habla siempre en continuidad con la Ley y los Profetas, explica el conjunto con una trama de palabras de la Escritura, en la cual inserta la novedad de su misión: el Hijo del hombre trae la justicia de Dios, antes que nada, dando su vida por nosotros.

—No se trata de la descripción del porvenir (como sería de esperar de los adivinos), sino de insertar lo esencial del futuro en la Palabra de Dios, mostrándonos el camino recto para ahora y para el mañana.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

miércoles, 18 de marzo de 2015

El cuarto Evangelio manifiesta directamente que Jesús es el Hijo de Dios

Hoy, centramos nuestra atención en la imagen de Jesús según el cuarto Evangelio. En el "Jesús de los sinópticos" (primeras tres semanas de Cuaresma) el misterio de su unidad con el Padre está siempre presente y lo determina todo, pero permanece oculto bajo su humanidad. De esto se percataron progresivamente (también de forma inesperada en algunos momentos) sus discípulos y sus adversarios.

En el Evangelio según san Juan —donde no oímos parábolas sino grandes sermones centrados en imágenes, y donde el escenario principal de la actuación del Señor se ha trasladado de Galilea a Jerusalén— la divinidad de Jesús aparece sin tapujos. Sus disputas con las autoridades judías del Templo constituyen ya en su conjunto, por así decirlo, el futuro proceso de Jesús ante el Sanedrín, un episodio éste que Juan, contrariamente a los sinópticos, ya no lo considera después como un juicio propiamente dicho.

—Jesús, Tú nos das a conocer a Dios porque eres el Hijo Unigénito que está en el "corazón" del Padre (cf. Jn 1,18).

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

jueves, 14 de noviembre de 2013

El "Discurso Escatológico" de Jesús


Hoy introducimos el gran "Discurso Escatológico", con los temas centrales de la destrucción de Jerusalén y de su Templo, del Juicio final y del fin del mundo. Este discurso —transmitido por los tres Evangelios Sinópticos con distintas variantes— ha de considerarse, quizá, como el texto más difícil de los Evangelios.

Ello se debe a la complejidad del contenido. En parte, refiere acontecimientos históricos que ya han sucedido, pero en gran parte mira también hacia un futuro que va más allá de las realidades temporales. Jesús, que habla siempre en continuidad con la Ley y los Profetas, explica el conjunto con una trama de palabras de la Escritura, en la cual inserta la novedad de su misión: el Hijo del hombre trae la justicia de Dios, antes que nada, dando su vida por nosotros.

—No se trata de la descripción del porvenir (como sería de esperar de los adivinos), sino de insertar lo esencial del futuro en la Palabra de Dios, mostrándonos el camino recto para ahora y para el mañana.