| ROMA, 04-04-2017 | |||||||||||||||||||||||||||||||
|
Mostrando entradas con la etiqueta La salvación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La salvación. Mostrar todas las entradas
martes, 4 de abril de 2017
Rome Reports [Newsletter]
Etiquetas:
Cardenal Peter Turkson,
Facetas de la vida,
La salvación,
Médico cristiano cura terroristas,
Papa Francisco,
Populorum progressio,
Rezar por los jóvenes
miércoles, 27 de enero de 2016
La parábola del sembrador: una página autobiográfica de Jesús
Hoy, Jesús se dirige a la multitud con la célebre parábola
del sembrador. Es una página "autobiográfica", porque refleja la
experiencia misma de Cristo, de su predicación: Él se identifica con el
sembrador, que esparce la buena semilla de la Palabra de Dios, y percibe los
diversos efectos que obtiene, según el tipo de acogida reservada al anuncio.
Para hablar de la salvación, se evoca aquí la experiencia
que cada año se renueva en el mundo agrícola: una siembra que va acompañada de
lágrimas, porque se tira aquello que todavía podría convertirse en pan,
exponiéndose a una espera llena de incertidumbres. El campesino trabaja,
prepara el terreno, arroja la semilla, pero no sabe dónde caerá esta semilla,
si los pájaros se la comerán, si arraigará, si echará raíces, si llegará a ser
espiga…
—Arrojar la semilla es un gesto de confianza y de
esperanza: año tras año, el campesino repite su gesto y arroja su semilla.
Jesucristo conocía bien esta experiencia y hablaba de ella a los suyos.
Comentario: REDACCIÓN evangeli.net
(elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).
Etiquetas:
Benedicto XVI,
El Sembrador,
La Parábola del sembrador,
La salvación,
Sembrar es confianza y esperanza
lunes, 7 de diciembre de 2015
Oración del Papa Francisco para el Jubileo de la Misericordia
![]() |
| L'Osservatore Romano 08.05.2015 |
Señor Jesucristo,
tú nos has enseñado a ser misericordiosos como el Padre
del cielo,
y nos has dicho que quien te ve, lo ve también a Él.
Muéstranos tu rostro y obtendremos la salvación.
Tu mirada llena de amor liberó a Zaqueo y a Mateo de la
esclavitud del dinero;
a la adúltera y a la Magdalena de buscar la felicidad
solamente en una creatura; hizo llorar a Pedro luego de la traición, y aseguró
el Paraíso al ladrón arrepentido.
Haz que cada uno de nosotros escuche como propia la
palabra que dijiste a la samaritana:
¡Si conocieras el don de Dios!
Tú eres el rostro visible del Padre invisible,
del Dios que manifiesta su omnipotencia sobre todo con el
perdón y la misericordia:
haz que, en el mundo, la Iglesia sea el rostro visible de
Ti, su Señor, resucitado y glorioso.
Tú has querido que también tus ministros fueran revestidos
de debilidad
para que sientan sincera compasión por los que se
encuentran en la ignorancia o en el error:
haz que quien se acerque a uno de ellos se sienta
esperado, amado y perdonado por Dios.
Manda tu Espíritu y conságranos a todos con su unción
para que el Jubileo de la Misericordia sea un año de
gracia del Señor
y tu Iglesia pueda, con renovado entusiasmo, llevar la
Buena Nueva a los pobres
proclamar la libertad a los prisioneros y oprimidos
y restituir la vista a los ciegos.
Te lo pedimos por intercesión de María, Madre de la
Misericordia,
a ti que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo
por los siglos de los siglos.
Amén.
Etiquetas:
Dios Padre,
El don de Dios,
Espíritu Santo,
Jubileo de la Misericordia,
La salvación,
María Madre de la Misericordia,
Oración,
Papa Francisco
domingo, 17 de mayo de 2015
Evangelio del Domingo [17.05.2015]
Día litúrgico: Ascensión del Señor (B)
Texto del Evangelio (Mc 16,15-20): En aquel tiempo, Jesús se apareció a
los once y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la
creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se
condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre
expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus
manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los
enfermos y se pondrán bien».
Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y
se sentó a la diestra de Dios. Ellos salieron a predicar por todas partes,
colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la
acompañaban.
Comentario: Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet (Santa Maria
de Poblet, Tarragona, España).
El Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó
a la diestra de Dios
Etiquetas:
Evangelio,
La Ascensión del Señor,
La salvación,
La vida eterna,
San Agustín
viernes, 2 de enero de 2015
Evangelio del Viernes [02.01.2015]
Día litúrgico: 2 de Enero (Feria del tiempo
de Navidad)
Texto del Evangelio (Jn 1,19-28): Éste fue el
testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron adonde estaba él desde Jerusalén
sacerdotes y levitas a preguntarle: «¿Quién eres tú?». El confesó, y no negó;
confesó: «Yo no soy el Cristo». Y le preguntaron: «¿Qué, pues? ¿Eres tú
Elías?». El dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el profeta?». Respondió: «No».
Entonces le dijeron: «¿Quién eres, pues, para que demos respuesta a los que nos
han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». Dijo él: «Yo soy voz del que clama en el
desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías».
Los enviados eran fariseos. Y le preguntaron: «¿Por qué,
pues, bautizas, si no eres tú el Cristo ni Elías ni el profeta?». Juan les
respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no
conocéis, que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la
correa de su sandalia». Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde
estaba Juan bautizando.
Comentario: Mons. Romà CASANOVA i Casanova
Obispo de Vic (Barcelona, España).
En medio de vosotros está uno (…) que viene detrás de mí
Etiquetas:
Dar Testimonio,
La Fe,
La salvación,
Pablo VI,
San Juan Bautista,
Testimonio de Juan el Bautista,
Yo no soy el Cristo
miércoles, 29 de octubre de 2014
Francisco: La Iglesia no son sólo las parroquias o los obispos
29-10-2014
(Sólo vídeo) Francisco explicó durante la Audiencia General cómo Dios se hace presente en la cara visible de la Iglesia, a través de sus estructuras (las parroquias, los sacerdotes) y también los laicos.
Dijo que todos los bautizados, a pesar de sus limitaciones y defectos, pueden llevar la salvación a los demás como lo hizo Jesús.
Resumen de la Catequesis del Papa Francisco:
Queridos hermanos y hermanas:
Etiquetas:
Catequesis del Papa,
Dios se hace presente,
El anuncio del reino,
El testimonio,
La salvación,
Las parroquias,
Los laicos,
Los sacerdotes,
Pueblo Mexicano,
Virgen María
Evangelio del Miércoles [29.10.2014]
Día litúrgico: Miércoles XXX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Lc 13,22-30): En aquel tiempo,
Jesús atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia
Jerusalén. Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». El les dijo:
«Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán
entrar y no podrán. Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta,
os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: ‘¡Señor,
ábrenos!’. Y os responderá: ‘No sé de dónde sois’. Entonces empezaréis a decir:
‘Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas’, y os
volverá a decir: ‘No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los agentes de
injusticia!’. Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a
Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a
vosotros os echan fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur,
y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios. Y hay últimos que serán primeros, y
hay primeros que serán últimos».
Comentario: Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés
(Tarragona, España).
Luchad por entrar por la puerta estrecha
Etiquetas:
Destino eterno,
El Infierno,
Evangelio,
La conversión,
La puerta estrecha,
La salvación,
Tiempo Ordinario,
Usar la libertad
martes, 19 de agosto de 2014
El pecado original: una "perturbación" en los orígenes
Hoy, asombrados como los discípulos, volvemos a escuchar
que la salvación es imposible para el hombre. Así de radical es el daño que nos
afecta a todos después de la "perturbación" de la creación en sus
orígenes. Las imágenes del "Génesis" son elocuentes.
Nuestros primeros padres, desde un "estar desnudos
sin experimentar vergüenza" (la inocencia originaria), pasan a cubrirse,
esconderse, tener miedo y echarse las culpas... Entre medio hay el pecado original:
cayeron en la "ilusión" (¡un espejismo!) de una autosuficiencia que
es imposible: creer que serían tan poderosos como Dios si
"manipulaban" el "árbol del conocimiento del bien y del
mal". Se trata de una perturbación "moral", radicada en el drama
de la libertad humana: somos libres para actuar con amor, pero no para inventar
el amor. Así fue como, caricaturizando la ley moral, el "Maligno"
logró que la humanidad se cerrara al amor de Dios.
—Señor, Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida: concédeme
vivir de ti, que eres el Amor.
Etiquetas:
El Amor,
El amor de Dios,
El Camino,
El pecado original,
La salvación,
La Verdad,
La vida,
Perturbación moral
Evangelio del Martes [19.08.2014]
Día litúrgico: Martes XX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 19,23-30): En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en
el Reino de los Cielos. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el
ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos». Al oír esto,
los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?».
Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para
Dios todo es posible».
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Ya lo ves,
nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?».
Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la
regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os
sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de
Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre,
hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida
eterna. Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros».
Comentario: Rev. D. Fernando PERALES i
Madueño (Terrassa, Barcelona, España).
Un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos...
Entonces, ¿quién se podrá salvar?
Etiquetas:
Evangelio,
La salvación,
Las riquezas,
Tiempo Ordinario,
Valores espirituales,
Vida Eterna
lunes, 3 de marzo de 2014
Evangelio del Lunes [03.03.2014]
Día litúrgico: Lunes VIII del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mc 10,17-27): Un día que Jesús
se ponía ya en camino, uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante Él, le
preguntó: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia la vida
eterna?». Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo
Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no
levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre». Él,
entonces, le dijo: «Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud». Jesús,
fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto
tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego,
ven y sígueme». Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido,
porque tenía muchos bienes.
Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos:
«¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!». Los
discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de
nuevo la palabra, les dijo: «¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Dios!
Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico
entre en el Reino de Dios». Pero ellos se asombraban aún más y se decían unos a
otros: «Y ¿quién se podrá salvar?». Jesús, mirándolos fijamente, dice: «Para
los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios».
Comentario: P. Joaquim PETIT Llimona, L.C.
(Barcelona, España).
Anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres (...);
luego, ven y sígueme
Etiquetas:
Amor tierno y esponsal,
Amor-donación,
El Joven rico,
Evangelio,
Juan Pablo II,
La salvación,
Maestro bueno,
Riquezas materiales,
Tiempo Ordinario,
Ven y sígueme,
Vida Eterna
jueves, 21 de noviembre de 2013
Evangelio del Jueves [21.11.2013]
Día litúrgico: Jueves XXXIII del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Lc 19,41-44): En aquel tiempo,
Jesús, al acercarse a Jerusalén y ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: «¡Si
también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado
oculto a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te
rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, y te
estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti, y no
dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu
visita».
Comentario: Rev. D. Blas RUIZ i López (Ascó,
Tarragona, España).
¡Si (...) tú conocieras en este día el mensaje de paz!
Etiquetas:
Dar gracias a Dios,
Evangelio,
La ciudad escogida,
La salvación,
No reconocer a Dios,
San Ambrosio,
Tiempo Ordinario
martes, 19 de noviembre de 2013
Evangelio del Martes [19.11.2007]
Día litúrgico: Martes XXXIII del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Lc 19,1-10): En aquel tiempo,
habiendo entrado Jesús en Jericó, atravesaba la ciudad. Había un hombre llamado
Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. Trataba de ver quién era Jesús,
pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. Se adelantó
corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí. Y
cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja
pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa». Se apresuró a bajar y
le recibió con alegría.
Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse
a casa de un hombre pecador». Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré,
Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le
devolveré el cuádruplo». Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta
casa, porque también éste es hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido
a buscar y salvar lo que estaba perdido».
Comentario: Rev. D. Enric RIBAS i Baciana
(Barcelona, España).
El Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que
estaba perdido
Etiquetas:
Evangelio,
Hijo del hombre,
La salvación,
Sincero arrepentimiento,
Tiempo Ordinario
domingo, 3 de noviembre de 2013
Jesús, nuestro verdadero Tesoro
Hoy «tengo que alojarme en tu casa». Estas palabras son un
estímulo eficaz para acoger a Jesús resucitado, camino seguro para encontrar
plenitud de vida y felicidad. De hecho, la auténtica realización del hombre y
su verdadera alegría no se encuentran en el poder, en el éxito, en el dinero,
sino sólo en Dios.
Zaqueo lo tiene todo... Por esto su deseo de ver a Jesús
es sorprendente. ¿Qué lo impulsa a tratar de encontrarse con él? Se da cuenta
de que todo lo que posee no le basta; siente el deseo de ir más allá. Quiere
ver a este Jesús. Pero Zaqueo, aun siendo rico y poderoso, es bajo de estatura.
Por eso, corre, sube a un árbol. No le importa hacer el ridículo. Y Jesús
llega, alza la mirada hacia él y lo llama por su nombre. Nada es imposible para
Dios.
—De este encuentro surge una vida nueva para Zaqueo: ha
encontrado el verdadero tesoro, porque el Tesoro —que es Jesús— lo ha
encontrado a él.
Fuente: master·evangeli.net
Etiquetas:
Arrepentimiento,
El verdadero tesoro,
Encuentro con Jesús,
Evangelio,
La salvación
Evangelio del Domingo [03.11.2013]
Día litúrgico: Domingo XXXI (C) del tiempo
ordinario
Texto del Evangelio (Lc 19,1-10): En aquel tiempo,
entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de
publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo
impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una
higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel
sitio, levantó los ojos y dijo: «Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que
alojarme en tu casa».
El bajó en seguida, y lo recibió muy contento. Al ver
esto, todos murmuraban diciendo: «Ha entrado a hospedarse en casa de un
pecador». Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor: «Mira, la mitad de mis
bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le
restituiré cuatro veces más». Jesús le contestó: «Hoy ha sido la salvación de
esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del Hombre ha venido
a buscar y a salvar lo que estaba perdido».
Comentario: Rev. D. Joaquim MESEGUER García
(Sant Quirze del Vallès, Barcelona, España).
Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en
tu casa
Etiquetas:
Arrepentimiento,
Conversión,
Evangelio,
Gratitud,
La salvación,
San Ambrosio,
Tengo que alojarme en tu casa,
Tiempo Ordinario
miércoles, 30 de octubre de 2013
Evangelio del Miércoles [30.10.2013]
Día litúrgico: Miércoles XXX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Lc 13,22-30): En aquel tiempo,
Jesús atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia
Jerusalén. Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». El les dijo:
«Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán
entrar y no podrán. Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta,
os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: ‘¡Señor,
ábrenos!’. Y os responderá: ‘No sé de dónde sois’. Entonces empezaréis a decir:
‘Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas’, y os
volverá a decir: ‘No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los agentes de
injusticia!’. Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a
Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a
vosotros os echan fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur,
y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios. Y hay últimos que serán primeros, y
hay primeros que serán últimos».
Comentario: Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés
(Tarragona, España).
Luchad por entrar por la puerta estrecha
Etiquetas:
El Reino de Dios,
Evangelio,
La puerta estrecha,
La salvación,
Los primeros serán los últimos,
Los últimos serán los primeros,
Tiempo Ordinario
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



