Mostrando entradas con la etiqueta Santo Toribio de Mogrovejo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santo Toribio de Mogrovejo. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de diciembre de 2014

Multitudinario encuentro de jóvenes con el Cardenal Juan Luis Cipriano [Lima]


Cerca de 3 mil jóvenes llegaron al coliseo del Colegio San Francisco de Borja para ser parte del Encuentro de Jóvenes Varones con el Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, que se realiza por cuarto año consecutivo y en esta oportunidad en el marco del XX Sínodo Arquidiocesano Limense.

El Arzobispo de Lima hizo su ingreso en medio de aplausos y ante un coliseo lleno de chicos provenientes de diversos colegios y parroquias, así como de universidades, movimientos y hermandades de toda la Arquidiócesis. La jornada se inició con el encendido de la vela de la Corona de Adviento.

domingo, 3 de noviembre de 2013

El mulato “santo de la escoba”

San Martín de Porres fue un fraile dominico peruano mulato. De origen humilde y de difícil condición por su color pudo ingresar al convento. Dedicó su vida al cuidado de los enfermos de la ciudad de Lima y a experimentar con remedios herbolarios nativos de Perú que curaron a muchas personas. Es un santo muy popular entre los Latinoamericanos.

El santo mulato nació en Lima en 1579 de padre español y madre panameña. De caballero y mulata nació el santo. Tardó su padre en reconocerlo pero al final asintió, teniendo de todas formas que partir dejando al pequeño al cuidado de su madre. Son misteriosos los caminos del Señor: no fue sino un santo quien lo confirmó en la fe de sus padres. Fue Santo Toribio Mogrovejo, segundo arzobispo de Lima y actual patrono del Episcopado Latinoamericano, quien hizo descender el Espíritu sobre su moreno corazón, corazón que el Señor fue haciendo manso y humilde como el de su Madre. Martín aprendió el oficio de barbero y también algo de medicina. El muchacho era inteligente, y fue tal su amor por los hermanos que no tardó en aprender para poderlos servir mejor. Desde niño sentía predilección por los enfermos y los pobres en quienes reconocía sin duda el rostro sufriente de su Señor. A los quince años la gracia recibida y el ardor por vivir más cerca de Dios en servicio completo a sus hermanos humanos lo impulsó a pedir ser admitido como donado en el convento de los dominicos que había en Lima.

"Martín de la caridad"


San Martín de Porres nació en la ciudad de Lima, Perú, el día 9 de diciembre del año 1579. Fue hijo de Juan de Porres, caballero español de la Orden de Calatrava, y de Ana Velásquez, negra libre panameña.

Martín es bautizado en la iglesia de San Sebastián, donde años más tarde Santa Rosa de Lima también lo fuera.

Son misteriosos los caminos del Señor: no fue sino un santo quien lo confirmó en la fe de sus padres. Fue Santo Toribio de Mogrovejo, primer arzobispo de Lima, quien hizo descender el Espíritu sobre su moreno corazón, corazón que el Señor fue haciendo manso y humilde como el de su Madre.

A los doce Martín entró de aprendiz de peluquero, y asistente de un dentista. La fama de su santidad corre de boca en boca por la ciudad de Lima.

Martín conoció al Fraile Juan de Lorenzana, famoso dominico como teólogo y hombre de virtudes, quien lo invita a entrar en el Convento de Nuestra Señora del Rosario.

martes, 30 de agosto de 2011

Festividad de Santa Rosa de Lima (2)

Pintor: Caludio Coello (Museo del Prado, Madrid)

Rosa de Santa María, conocida en la Iglesia Universal como Santa Rosa de Lima, nace en la capital de Perú, denominada "Ciudad de los Reyes", el 30 de Abril de 1586 y fallece en la misma el 24 de agosto de 1617.

“Es la primera santa que antes de ser canonizada -sólo 54 años después de su muerte, en 1671- sería proclamada -cosa excepcional- patrona del Perú (1669), del Nuevo Mundo y de Filipinas (1670)”.

Ella es la primera rosa que el continente americano ofrecía al Altísimo, el primer fruto de nuestra Iglesia que, nacida en Oriente, y extendida hacia Europa, recién llegaba a un territorio que le había permanecido oculto, pero que ya encerraba una riquísima historia y cultura que hasta hoy asombra al mundo entero.

En Lima se vivía la denominada época dorada de la santidad”. Una constelación de santos tuvieron como escenario de vida esta ciudad: Rosa conoció a san Martín de Porres, y san Juan Masías, dominicos, fue confirmada en 1597 en Quives, Canta, por el segundo arzobispo de Lima, Santo Toribio de Mogrovejo y oyó las predicaciones de san Francisco Solano y san Juan Masías.


Más datos en su web (Arzobispado de Lima)
Visita su blog rosadeamerica.blogspot.com (Arzobispado de Lima)