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miércoles, 12 de febrero de 2014

Pío XI y las conmemoraciones del 11 y 12 de febrero


11-02-2014 Radio Vaticana

(RV).- Hemos apenas recordado -el pasado 10 de febrero- los 75 años, de la muerte del Papa Pío XI (1922-1939). De su fructífero pontificado, rememoramos la institución de los Pactos Lateranenses, acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Italiano, el 11 de febrero de 1929, así como también la inauguración de Radio Vaticano, medio de comunicación y evangelización creado para ayudar a la divulgación del Magisterio del Papa, realizado por el científico italiano Guillermo Marconi e inaugurado por el mismo Pío XI el 12 de febrero de 1931, con el Mensaje radial Qui arcano Dei, el histórico documento dirigido específicamente por el Pontífice de la Iglesia universal, “a toda la creación, a Dios, a los católicos, a la jerarquía, a los religiosos, a los misioneros, a todos los fieles, a los infieles y disidentes, a los gobernantes, a los súbditos, a los ricos, a los pobres, a los obreros y a los empleadores, a los afligidos y a los perseguidos”.

Breve biografía de Pío XI

martes, 13 de agosto de 2013

El cardenal Ortega pide el honor de los altares para Mons. Romero


13-08-2013 Radio Vaticana

(RV).- (Escuchar audio) Durante la misa de clausura de las celebraciones por el centenario de la archidiócesis de San Salvador, el enviado especial del Papa Francisco, el cardenal cubano, Jaime Ortega, recordó este domingo al amado arzobispo salvadoreño, Óscar Arnulfo Romero y rezó para su próxima canonización en medio de los aplausos de más de 70 mil fieles que participaron en el evento.

“Pedimos al Señor el honor de los altares para el amado arzobispo”, manifestó el enviado papal durante la homilía del acto celebrado en el complejo deportivo de Santa Tecla. El cardenal Ortega, arzobispo de la Habana, presidió la eucaristía que clausuraba también el V Congreso Eucarístico Nacional y festejaba los 100 años de la creación de la arquidiócesis de la capital salvadoreña por el papa Pío X, en 1913.

viernes, 23 de marzo de 2012

Festividad de San José Oriol

Presbítero.

Martirologio Romano: En Barcelona, en España, san José Oriol, presbítero, quien, con la mortificación corporal, el cultivo de la pobreza y la continua oración, mantuvo una constante unión con Dios, enriquecido de dones celestiales (1702).

Fecha de canonización: 20 de mayo de 1909 por el Papa Pío X.

Nació en Barcelona, España, y quedó huérfano de padre siendo todavía muy pequeño. Jovencito fue admitido como monaguillo y cantor en una iglesia, y viendo los sacerdotes su gran piedad y devoción se propusieron costearle los estudios de seminario. Pasaba muchas horas rezando ante el Santísimo Sacramento en el templo.

Ordenado sacerdote, y habiendo recibido en la universidad el grado de doctor, se dedicó a la educación de la juventud. Era sumamente estimado por las gentes y muy alabado por su gran virtud y por sus modos tan amables que tenía en el trato con todos, pero Dios le dejó ver el estado de su alma y desde ese día ya no tuvo José ningún sentimiento de vanidad ni de orgullo. Se dio cuenta de que lo que ante los ojos de la gente brilla como santidad, ante los ojos de Dios no es sino miseria y debilidad. Desde el día en que Dios le permitió ver el estado de su alma, José Oriol se propuso nunca más volver a comer carne en su vida y ayunar todos los días.

A San José Oriol le concedió Dios el don de la dirección espiritual. Las gentes que iban a consultarlo volvían a sus casas y a sus oficios con el alma en paz y el espíritu lleno de confianza y alegría. A las personas que dirigía les insistía en que su santidad no fuera sólo superficial y externa, sino sobre todo interior y sobrenatural.

El santo nunca se atribuía a él mismo ninguno de los prodigios que obraba. Decía que todo se debía a que sus penitentes se confesaban con mucho arrepentimiento y que por eso Dios los curaba. En sus últimos años obtuvo de Dios el don de profecía y anunciaba muchas cosas que iban a suceder en el futuro. Y hasta anunció cuando iba a suceder su propia muerte. En un día del mes de marzo del año 1702, mientras cantaba en su lecho de enfermo un himno a la Virgen María, murió santamente. Tenía apenas 53 años.