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martes, 14 de octubre de 2014

Cardenal Turkson sobre natalidad: No hay que acabar con la vida de las personas sino invertir en alimentos



14-10-2014

La realidad de continentes como África es compleja y cada país presenta problemas específicos. En el Sínodo se han expuesto algunos de ellos como la poligamia, muy arraigada culturalmente en algunas zonas.

Card. Peter Turkson
Presidente, Pontificio Consejo Justicia y Paz
"La poligamia no sólo se da para satisfacer el deseo del hombre. A veces tiene otras implicaciones como asegurar la ayuda para trabajar la tierra. Los hijos ayudan en el trabajo. Y, sobre todo, cuando se trata de jefes de tribu, se produce para asegurar la descendencia”.

El reto del Sínodo es encontrar una fórmula para normalizar la situación de estas personas. Hay un marido y varias esposas con hijos a los que es necesario tratar con la misma dignidad.

sábado, 9 de marzo de 2013

Cardenal Peter Turkson, un cardenal africano hijo de una cristiana metodista



8 de marzo, 2013. (Romereports.com) El cardenal Peter Turkson es uno de los 11 cardenales electores africanos. Nació en Ghana, tiene 64 años y creció en una familia muy numerosa; de diez hermanos. Su madre, metodista, vendía verduras y su padre, carpintero, era católico.

Card. Peter Turkson
Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz
“La religión no es sólo el momento en el que alguien va a una iglesia a rezar. Es una respuesta a un deseo interior fundamental, para responder a lo que uno llama o identifica como realización plena de la propia vida”.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El Hombre de hoy es considerado como un “recurso”



Ciudad del Vaticano, 3 diciembre 2012 (VIS).

El Santo Padre ha recibido hoy a la Plenaria del Consejo Pontificio Justicia y Paz, y les ha dirigido un discurso.

El hombre de hoy, afirmó Benedicto XVI, "es considerado en clave predominantemente biológica o como "capital humano", "recurso", parte de un engranaje productivo y financiero que lo supera. Si, por un lado se sigue proclamando la dignidad de la persona, por otro nuevas ideologías -como la hedonista y egoísta de los derechos sexuales y reproductivos o la de un capitalismo financiero sin límites, que prevalece sobre la política y deconstruye la economía real- ayudan a considerar el empleado y su trabajo como bienes "menores" y a socavar los fundamentos naturales de la sociedad, especialmente la familia. En realidad, el ser humano es constitutivamente trascendente respecto a los demás seres y bienes terrenales, y goza de una verdadera primacía que lo hace responsable de sí mismo y de la creación. Para el cristianismo, el trabajo es un bien fundamental del hombre, en vista de su personalización, su socialización, la formación de una familia, la contribución al bien común y a la paz. Por este motivo, el objetivo del acceso al trabajo para todos es siempre una prioridad, incluso en tiempos de recesión económica".

sábado, 16 de junio de 2012

Reglas de oro para triunfar en los negocios… sin perder el Cielo



El Consejo Pontificio Justicia y Paz ha publicado unos utilísimos consejos para empresarios bajo el título “La vocación del hombre de negocios”. Una de sus autoras es la hermana Helen Alford.

martes, 8 de mayo de 2012

Pobreza e injusticia favorecen la esclavitud



08-05-2012 L’Osservatore Romano

Las cifras son escalofriantes. A pesar de luchas y guerras históricas y de que desde hace más de un siglo el derecho internacional, enriquecido por decenas de acuerdos y declaraciones mundiales, ha prohibido toda forma de esclavitud y de tráfico de seres humanos, actualmente se siguen contando millones y millones de víctimas de este dramático fenómeno. No por casualidad el comercio de seres humanos está considerado como la segunda actividad criminal más rentable a nivel global, tras el tráfico de armas.

Y mientras se siguen firmando declaraciones de principio, “a diario —observa el Cardenal Peter Kodwo Appiach Turkson, presidente del Consejo pontificio Justicia y Paz— hombres, mujeres y menores viven en condiciones asimilables a la esclavitud. Son comprados y vendidos como mercadería. Su dignidad intrínseca se pisotea por criminales sin escrúpulos que se enriquecen comerciando con sus semejantes o explotándolos”.