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lunes, 29 de agosto de 2011

Amar o no amar, he aquí la cuestión

Por Antonio Orozco Delclós (Encuentra.com)

En los misterios de la afectividad hay unos cuantos sentimientos que pueden confundirse fácilmente con el amor.

Misterios de la afectividad
Conversación con Don Ramón Montalat
Presbítero y Doctor en Derecho


No es un descubrimiento el notorio aumento de «fracasos matrimoniales» en nuestra sociedad. Las causas son varias y complejas. Una de ellas, sin duda, son las desafortunadas leyes divorcistas. Pero hay más. Existen razones para pensar que, sorteando determinados errores, se puede reducir considerablemente el riesgo de tan lamentables frustraciones. El profesor Ramón Montalat ha escrito mucho y nos parece que bien, sobre la psicología del amor y de los enamorados. Los novios. El arte de conocer al otro, es uno de sus títulos recientes. Con su experiencia en el trato tanto con gente joven como madura, puede descubrirnos algún criterio para identificar lo que es digno de la palabra amor, en el sentido grande, tanto por lo que respecta al noviazgo como al matrimonio.

P. -¿Qué misterio encierra el amor, que puede hacer feliz o desgraciada a una persona, y hasta a una sociedad? ¿Es adecuado hablar, precisamente, de misterio, cuando se habla del amor en su sentido más noble?

R. —Sin duda alguna; el mundo de los afectos es un mundo prácticamente inexplorado, lo cual no significa que algunos autores no hayan desvelado aspectos muy importantes de las relaciones hombre y mujer, o chico y chica. Sin embargo es preciso reconocer que, entre mucha gente, hay una enorme ignorancia sobre el tema. Lo cual puede tener efectos muy graves para la persona, la familia y la sociedad.

P. -Usted, en su libro Los novios, los misterios de la afectividad, viene a decir que hay unos cuantos sentimientos que pueden confundirse fácilmente con el amor. Después de describir alguno de ellos, exclama: «¡cuidado!, eso todavía no es amor». ¿Podría describir los sentimientos que guardan alguna relación con el enamoramiento y no son sin embargo amor?