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miércoles, 24 de diciembre de 2014

El "Benedictus" de Zacarías

Hoy, a Zacarías —que se había quedado mudo por no haber creído al Arcángel Gabriel—, Dios al perdonarlo le concede el don de profetizar en el canto del "Benedictus". Alaba a Dios porque nos ha visitado. Antiguamente, "adventus" era un término técnico que indicaba la llegada de un funcionario, en particular la visita de reyes o emperadores a las provincias. Pero también podía utilizarse para la aparición de una divinidad, que salía de su morada oculta manifestando, así, su poder divino.

Jesús es el Rey que, al entrar en esta pobre provincia llamada tierra, nos ha hecho el don de su visita. Con ella nos ilumina: en las tinieblas de una historia todavía no redimida, las luces de la esperanza sólo se encendían lentamente, hasta que al fin vino Cristo, Luz del mundo. Jesucristo es el "misterio de salvación".

—El Salvador esperado por las gentes es saludado como "Astro naciente", la estrella que me guía —ya sin temores— hacia la salvación prometida por Dios y realizada en Jesucristo.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

martes, 24 de diciembre de 2013

Evangelio del Martes [24.12.2013]

Día litúrgico: Feria privilegiada de Adviento: 24 de Diciembre


Texto del Evangelio (Lc 1,67-79): En aquel tiempo, Zacarías, el padre de Juan, quedó lleno de Espíritu Santo, y profetizó diciendo: «Bendito el Señor Dios de Israel porque ha visitado y redimido a su pueblo y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo, como había prometido desde tiempos antiguos, por boca de sus santos profetas, que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odiaban haciendo misericordia a nuestros padres y recordando su santa alianza y el juramento que juró a Abraham nuestro padre, de concedernos que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor en santidad y justicia delante de Él todos nuestros días. Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues irás delante del Señor para preparar sus caminos y dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados, por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, que harán que nos visite una Luz de la altura, a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

Comentario: Rev. D. Ignasi FABREGAT i Torrents (Terrassa, Barcelona, España).

Harán que nos visite una Luz de la altura, a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas

jueves, 19 de diciembre de 2013

Las dos "anunciaciones": Zacarías y María

La Anunciación a Zacarías por el Arcángel Gabriel – William Blake 1827
Hoy, san Lucas "prepara el terreno" para enmarcar históricamente la narración de la encarnación del Hijo de Dios. Además de una primera acotación cronológica ("en los días de Herodes"), comienza su Evangelio relatando los orígenes del Bautista, el inmediato precursor de Jesucristo. Ambos son concebidos mediante intervención divina, después de un anuncio extraordinario cuyo portavoz es el Arcángel Gabriel.

Los paralelismos entre ambas "anunciaciones", por contraste, contribuirán a resaltar la plenitud de gracia en María y de divinidad en Jesús. Ante la magnitud del anuncio y de sus circunstancias, sorprende que Zacarías pida una prueba al Arcángel. María, seis meses más tarde, no lo hará. En consecuencia, durante la Visitación, Isabel —esposa de Zacarías y madre del Bautista todavía no nacido— dirigirá a María la primera bienaventuranza del Evangelio: "Bienaventurada tú, que has creído" (Lc 1,45). María es la creyente por excelencia, la fiel pura y perfecta.

—Aunque en mi "casa" el Ángel no entre de forma visible, Dios tiene para mí un proyecto. María, ayúdame a escucharle confiadamente.

Evangelio del Jueves [19.12.2013]

Día litúrgico: Feria privilegiada de Adviento: 19 de Diciembre


Texto del Evangelio (Lc 1,5-25): Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad.

Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo, le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso. Se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verle Zacarías, se turbó, y el temor se apoderó de él. El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan; será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios, e irá delante de Él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».

Zacarías dijo al ángel: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad». El ángel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva. Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo».

El pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaban de su demora en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario; les hablaba por señas, y permaneció mudo. Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa. Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses diciendo: «Esto es lo que ha hecho por mí el Señor en los días en que se dignó quitar mi oprobio entre los hombres».

Comentario: Rev. D. Ignasi FUSTER i Camp (La Llagosta, Barcelona, España).

El ángel le dijo: ‘No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo’

lunes, 24 de diciembre de 2012

Evangelio del Lunes [24.12.2012]


Día litúrgico: Feria privilegiada de Adviento: 24 de Diciembre


Texto del Evangelio (Lc 1,67-79): En aquel tiempo, Zacarías, el padre de Juan, quedó lleno de Espíritu Santo, y profetizó diciendo: «Bendito el Señor Dios de Israel porque ha visitado y redimido a su pueblo y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo, como había prometido desde tiempos antiguos, por boca de sus santos profetas, que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odiaban haciendo misericordia a nuestros padres y recordando su santa alianza y el juramento que juró a Abraham nuestro padre, de concedernos que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor en santidad y justicia delante de Él todos nuestros días. Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues irás delante del Señor para preparar sus caminos y dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados, por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, que harán que nos visite una Luz de la altura, a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

Comentario: Rev. D. Ignasi FABREGAT i Torrents (Terrassa, Barcelona, España).

Harán que nos visite una Luz de la altura, a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas

domingo, 23 de septiembre de 2012

Festividad de los Santos Zacarías e Isabel


Padres de Juan el Bautista

Martirologio Romano: Conmemoración de los santos Zacarías e Isabel, padres de san Juan Bautista, Precursor del Señor. Isabel, al recibir a su pariente María en su casa, llena de Espíritu Santo saludó a la Madre del Señor como bendita entre todas las mujeres, y Zacarías, sacerdote lleno de espíritu profético, ante el hijo nacido alabó a Dios redentor y predicó la próxima aparición de Cristo, Sol de Oriente, que procede de lo Alto.

La alabanza más sintética, autorizada y profunda que se ha dicho de este matrimonio es que "ambos eran justos ante Dios". Fue nada menos que el evangelista san Lucas quien la hizo.

Festividades del día 23 de Septiembre (I)


Padres de Juan el Bautista.

Mártir.

San Padre Pío de Pietrelcina (Francisco Forgione)
Presbítero Capuchino.

II Papa y Mártir.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Festividad del Padre Pío de Pietrelcina [Santo]


Un hombre de oración y sufrimiento.

Martirologio Romano: San Pío de Pietrelcina (Francisco) Forgione, presbítero de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos, que en el convento de San Giovanni Rotondo, en Apulia, se dedicó a la dirección espiritual de los fieles y a la reconciliación de los penitentes, mostrando una atención particular hacia los pobres y necesitados, terminando en este día su peregrinación terrena y configurándose con Cristo crucificado (1968).

"Siempre humíllense amorosamente ante Dios y ante los hombres. Porque Dios le habla a aquellos que son verdaderamente humildes de corazón, y los enriquece con grandes dones."
San Giovanni Rotondo, Italia.

En un convento de la Hermandad de los Capuchinos, en la ladera del monte Gargano, vivió por muchísimos años el que probablemente fuera el Sacerdote Místico más destacado del siglo XX, a punto actualmente de ser declarado Santo por el Vaticano. El Padre Pío, nacido en Pietrelcina en 1887, fue un hombre rico en manifestaciones de su santidad. Enorme cantidad de milagros rodearon su vida, testimoniados por miles de personas que durante décadas concurrieron allí a confesarse. Sus Misas, a decir de los concurrentes, recordaban en forma vívida el Sacrificio y Muerte del Señor a través de la entrega con que el Padre Pío celebraba cada Eucaristía.

Es notable su carisma de bilocación: la capacidad de estar presente en dos lugares al mismo tiempo, a miles de kilómetros de distancia muchas veces. El Padre Pío raramente abandonó San Giovanni Rotondo; sin embargo se lo ha visto y testimoniado curando almas y cuerpos en diversos lugares del mundo en distintas épocas. También tenía el don de ver las almas: confesarse con el Padre Pío era desnudarse ante Dios, ya que él decía los pecados y relataba las conciencias a sus sorprendidos feligreses (a veces con gran dureza y enojo, ya que tenía un fuerte carácter, especialmente cuando se ofendía seriamente a Dios). Tenía también el don de la sanación (a través de sus manos Jesús curó a muchísima gente, tanto física como espiritualmente) y el don de la profecía (anticipó hechos que luego se cumplieron al pie de la letra).

Vivió rodeado de la Presencia de Jesús y María, pero también de Santos y Ángeles, y de almas que buscaban su oración, para subir desde el Purgatorio al Cielo. Pero su gracia más grande radicó, sin duda alguna, en sus estigmas: en 1918 recibe las cinco Llagas de Cristo en sus manos, en sus pies y en su costado izquierdo. Estas llagas sangraron toda su vida, aproximadamente una taza de té por día, hasta su muerte ocurrida en 1968. Múltiples estudios médicos y científicos se realizaron sobre sus Estigmas, no encontrándose nunca explicación alguna a su presencia u origen.

Su sangre y cuerpo emanaban un aroma celestial, a flores diversas, que acariciaba no solo a los asistentes a sus Misas, sino también a quienes se encontraban con él en otras ciudades del mundo, a través de sus dones de bilocación. Vivió sufriendo ataques del demonio, tanto físicos como espirituales, que se multiplicaron a medida que las conversiones y la fe crecían a su alrededor.

En diciembre de 2001 el Vaticano emite el decreto que aprueba los milagros necesarios para canonizar a nuestro héroe, San Pío de Pietrelcina y fue canonizado el 16 de julio de 2002.


martes, 6 de septiembre de 2011

Festividad de San Bertrán de Garrigue


Nació en el año 1195 en Nimes (Francia) y murió en el 1230. Trabajó como sacerdote en su localidad natal e hizo su Apostolado como misionero y como soldado que luchaba con su predicación contra la herejía. Cierto día, Santo Domingo de Guzmán lo libró de un atentado que iban a cometer algunos miembros de esa herejía. Desde entonces, los dos trabajaron juntos en la misión de extender el Evangelio a gente pagana.

Se hizo dominico y llegó a ser superior. En París creó la primera fundación de los Dominicos. Los hermanos lo tenían en alta estima y cariño. Una vez, las hermanas Cistercienses de Garrigue le invitaron para que predicara una misión. Entonces cayó enfermo y murió. Hasta la Revolución Francesa hubo peregrinaciones a su tumba.

Biografía ampliada (Catholic.net)

Otros santos del día:
Abad.
Mártires.
Profeta.
Abad.