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viernes, 28 de julio de 2017

Evangelio del Viernes [28.07.2017]


Día litúrgico: Viernes XVI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 13,18-23): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador. Sucede a todo el que oye la Palabra del Reino y no la comprende, que viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado a lo largo del camino. El que fue sembrado en pedregal, es el que oye la Palabra, y al punto la recibe con alegría; pero no tiene raíz en sí mismo, sino que es inconstante y, cuando se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumbe enseguida. El que fue sembrado entre los abrojos, es el que oye la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto. Pero el que fue sembrado en tierra buena, es el que oye la Palabra y la comprende: éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta».

Comentario: P. Josep LAPLANA OSB Monje de Montserrat (Montserrat, Barcelona, España).

«Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador»

martes, 18 de agosto de 2015

El pecado original: una "perturbación" en los orígenes


Hoy, asombrados como los discípulos, volvemos a escuchar que la salvación es imposible para el hombre. Así de radical es el daño que nos afecta a todos después de la "perturbación" de la creación en sus orígenes. Las imágenes del "Génesis" son elocuentes.

Nuestros primeros padres, desde un "estar desnudos sin experimentar vergüenza" (la inocencia originaria), pasan a cubrirse, esconderse, tener miedo y echarse las culpas... Entre medio hay el pecado original: cayeron en la "ilusión" (¡un espejismo!) de una autosuficiencia que es imposible: creer que serían tan poderosos como Dios si "manipulaban" el "árbol del conocimiento del bien y del mal". Se trata de una perturbación "moral", radicada en el drama de la libertad humana: somos libres para actuar con amor, pero no para inventar el amor. Así fue como, caricaturizando la ley moral, el "Maligno" logró que la humanidad se cerrara al amor de Dios.

—Señor, Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida: concédeme vivir de ti, que eres el Amor.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

jueves, 18 de junio de 2015

El "Padrenuestro": la oración de los hijos de Dios


Hoy, los discípulos, seducidos por la persona de Jesús mientras oraba, le piden una instrucción sobre cómo orar: el "Padrenuestro" es la respuesta a esta solicitud. Es una oración concentrada en siete peticiones, llena de sentido teológico, en contraste con la palabrería y verborrea de los paganos cuando oran.

Para Jesús, orar es hablar con el Padre, por el Espíritu que le hace exclamar: “¡Papá!”, la palabra más tierna pronunciada por un hijo. Las tres primeras peticiones se centran en Dios: su reino, su santidad, su voluntad. Las otras cuatro miran al hombre y sus necesidades: pan, perdón, fuerza contra la tentación y el Maligno. Nosotros, hijos en el Hijo, nos centramos también en Dios expresándole confiadamente nuestras necesidades.

—¡Padre! ¡Qué hermoso es llamarte con este nombre, teniendo un solo corazón (concordes), una sola alma (unánimes), y una sola voz (al unísono) con tu Hijo amado, nuestro hermano Jesús!

Comentario: Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España).

miércoles, 22 de octubre de 2014

La somnolencia de los discípulos y el poder del mal


Hoy, el llamamiento a la vigilancia aparece con una urgencia muy inmediata. Había sido ya un tema central en el anuncio en Jerusalén, pero apunta anticipadamente a la historia futura del cristianismo. La somnolencia de los discípulos sigue siendo a lo largo de los siglos una ocasión favorable para el poder del mal.

Esta somnolencia es un embotamiento del alma, que no se deja inquietar por toda la injusticia y el sufrimiento que devastan la tierra. Es una insensibilidad que prefiere ignorar todo eso; se tranquiliza pensando que, en el fondo, no es tan grave, y así puede permanecer en la autocomplacencia de la propia existencia satisfecha. Pero esta falta de sensibilidad de las almas, tanto por lo que se refiere a la cercanía de Dios como al poder amenazador del mal, otorga un poder en el mundo al maligno.

—Ante nuestros espíritus adormecidos, Tú, Señor dices de Ti mismo: "Me muero de tristeza". Yo te respondo: ¡Quiero velar contigo!

sábado, 15 de junio de 2013

Evangelio del Sábado [15.06.2013]

Día litúrgico: Sábado X del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mt 5,33-37): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído también que se dijo a los antepasados: ‘No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos’. Pues yo digo que no juréis en modo alguno: ni por el Cielo, porque es el trono de Dios, ni por la Tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran rey. Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro. Sea vuestro lenguaje: ‘Sí, sí’; ‘no, no’: que lo que pasa de aquí viene del Maligno».

Comentario: Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells (Salt, Girona, España).

Sea vuestro lenguaje: ‘Sí, sí’; ‘no, no’

lunes, 25 de marzo de 2013

Papa Francisco ‏@Pontifex_es [24.03.2013]


24.03.2013
No debemos temer al Maligno cuando nos dice que nada podemos hacer contra la violencia, la injusticia y el pecado.

24.03.2013
Aguardo con alegría el próximo mes de julio, en Río de Janeiro. Os doy cita en aquella gran ciudad de Brasil.