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domingo, 23 de julio de 2017

Visita pastoral a la zona VRAEM [Mons. Juan Carlos Vera]


La semana pasada, Mons. Juan Carlos Vera, estuvo visitando una de las 'zonas calientes' de nuestra frontera. Las tropas del Ejército del Perú y sus mandos, se sintieron felices de comprobar la cercanía de su Obispo Castrense. Recibieron los Sacramentos del Bautismo, la Primera Comunión y, la Confirmación. Departieron sobre sus funciones y responsabilidades, visitaron la zona, escucharon atentamente las palabras de aliento y esperanza que les comunicó su Obispo y, tomaron algunas instantáneas para recordar estos gratos momentos. Ambas partes se comprometieron a encomendarse mutuamente. Mons. Juan Carlos recalcó la importancia del alimento diario de la Palabra de Dios y, se comprometió a facilitarles recursos para aprovechar sus espacios de oración. Que la Virgen de las Mercedes les guarde y proteja en sus misiones. Que en ella encuentren el consuelo como Madre Misericordiosa e intercesora frente a su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo.

jueves, 28 de enero de 2016

Evangelio del Jueves [28.01.2016]

Día litúrgico: Jueves III del tiempo ordinario



Texto del Evangelio (Mc 4,21-25): En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero? Pues nada hay oculto si no es para que sea manifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a ser descubierto. Quien tenga oídos para oír, que oiga».

Les decía también: «Atended a lo que escucháis. Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará».

Comentario: Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España).

«¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho?»

jueves, 12 de noviembre de 2015

El "Discurso Escatológico" de Jesús


Hoy introducimos el gran "Discurso Escatológico", con los temas centrales de la destrucción de Jerusalén y de su Templo, del Juicio final y del fin del mundo. Este discurso —transmitido por los tres Evangelios Sinópticos con distintas variantes— ha de considerarse, quizá, como el texto más difícil de los Evangelios.

Ello se debe a la complejidad del contenido. En parte, refiere acontecimientos históricos que ya han sucedido, pero en gran parte mira también hacia un futuro que va más allá de las realidades temporales. Jesús, que habla siempre en continuidad con la Ley y los Profetas, explica el conjunto con una trama de palabras de la Escritura, en la cual inserta la novedad de su misión: el Hijo del hombre trae la justicia de Dios, antes que nada, dando su vida por nosotros.

—No se trata de la descripción del porvenir (como sería de esperar de los adivinos), sino de insertar lo esencial del futuro en la Palabra de Dios, mostrándonos el camino recto para ahora y para el mañana.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

martes, 13 de octubre de 2015

Evangelio del Martes [13.10.2015]

Día litúrgico: Martes XXVIII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 11,37-41): En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa. Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer. Pero el Señor le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad. ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior? Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros».

Comentario: Rev. D. Pedro IGLESIAS Martínez (Rubí, Barcelona, España).

«Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros»

martes, 22 de septiembre de 2015

Evangelio del Martes [22.09.2015]

Día litúrgico: Martes XXV del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 8,19-21): En aquel tiempo, se presentaron la madre y los hermanos de Jesús donde Él estaba, pero no podían llegar hasta Él a causa de la gente. Le anunciaron: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte». Pero Él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen».

Comentario: Rev. D. Xavier JAUSET i Clivillé (Lleida, España).

«Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen»

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Evangelio del Miércoles [16.09.2015]

Día litúrgico: Miércoles XXIV del tiempo ordinario



Texto del Evangelio (Lc 7,31-35): En aquel tiempo, el Señor dijo: «¿Con quién, pues, compararé a los hombres de esta generación? Y ¿a quién se parecen? Se parecen a los chiquillos que están sentados en la plaza y se gritan unos a otros diciendo: ‘Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado, os hemos entonando endechas, y no habéis llorado’. Porque ha venido Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y decís: ‘Demonio tiene’. Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: ‘Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores’. Y la Sabiduría se ha acreditado por todos sus hijos».

Comentario: Rev. D. Xavier SERRA i Permanyer (Sabadell, Barcelona, España).

«¿Con quién, pues, compararé a los hombres de esta generación?»

lunes, 31 de agosto de 2015

Evangelio del Lunes [31.08.2015]

Día litúrgico: Lunes XXII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 4,16-30): En aquel tiempo, Jesús se fue a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor».

Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en Él. Comenzó, pues, a decirles: «Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír». Y todos daban testimonio de Él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?». Él les dijo: «Seguramente me vais a decir el refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo’. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria». Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria. Os digo de verdad: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio».

Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero Él, pasando por medio de ellos, se marchó.

Comentario: Rev. D. David AMADO i Fernández (Barcelona, España).

«Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír»

viernes, 14 de agosto de 2015

Sexualidad y matrimonio: ¡son algo sagrado!

Hoy, con el Evangelio, contemplamos la sexualidad como una realidad central de la creación. La diversidad sexual y el matrimonio (donde los esposos se regalan mutuamente su distinción sexuada) son algo sagrado. No es casual que: 1. Dios cambie su lenguaje ("habla" en primera persona del plural) cuando se dispone a crear al hombre ("Hagamos al hombre semejante a nosotros"); 2. Cristo dignifique el matrimonio con la categoría de sacramento y asista a una boda al comienzo de su ministerio.

La Palabra de Dios respalda esta tradición de la Iglesia. En el "Génesis" leemos, además, que Dios nos creó a su imagen, haciéndonos "varón" y "mujer". Cuando dos personas se entregan mutuamente y, juntas, dan vida a los hijos, también lo sagrado queda afectado: cada persona alberga el misterio divino. Así, la convivencia de hombre y mujer también se adentra en lo religioso, en lo sagrado, en la responsabilidad ante Dios.

—Dios-Creador: tú eres el "nosotros divino" que inspira y guía el "nosotros humano" (matrimonio).

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

lunes, 20 de abril de 2015

Juan 6: el verdadero "pan" es la "Torá"


Hoy, Jesús llama la atención sobre el hecho de que no han entendido la multiplicación de los panes como un "signo", sino que todo su interés se centraba en saciarse. Entendían la salvación desde un punto de vista puramente material, y con ello rebajaban al hombre y, en realidad, excluían a Dios. Pero, si veían el maná sólo desde el punto de vista del saciarse, hay que considerar que el maná no era pan del cielo, sino sólo pan de la tierra. Aunque viniera del "cielo" era alimento terrenal.


El verdadero pan del cielo, que alimenta a Israel, es precisamente la Ley, la palabra de Dios. En la literatura sapiencial, la sabiduría, que se hace presente en la Torá, aparece como "pan" (Pr 9,5). Israel ha reconocido cada vez con mayor claridad que la palabra de Dios es el don fundamental y duradero de Moisés.

—Lo que realmente distingue a Israel es que —en la Ley— conoce la voluntad de Dios y, así, el recto camino de la vida.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

domingo, 19 de abril de 2015

Evangelio del Domingo [19.04.2015]

Día litúrgico: Domingo III (B) de Pascua


Texto del Evangelio (Lc 24,35-48): En aquel tiempo, los discípulos contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando Él se presentó en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Sobresaltados y asustados, creían ver un espíritu. Pero Él les dijo: «¿Por qué os turbáis, y por qué se suscitan dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como veis que yo tengo». Y, diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Como ellos no acabasen de creerlo a causa de la alegría y estuviesen asombrados, les dijo: «¿Tenéis aquí algo de comer?». Ellos le ofrecieron parte de un pez asado. Lo tomó y comió delante de ellos.

Después les dijo: «Éstas son aquellas palabras mías que os hablé cuando todavía estaba con vosotros: ‘Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí’». Y, entonces, abrió sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: «Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día y se predicara en su nombre la conversión para el perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas».

Comentario: Rev. D. Jaume GONZÁLEZ i Padrós (Barcelona, España).

Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo

jueves, 2 de abril de 2015

Evangelio del Jueves [02.04.2015]

Día litúrgico: Jueves Santo (Misa vespertina de la Cena del Señor)


Texto del Evangelio (Jn 13,1-15): Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?». Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde». Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos». Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos».

Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros».

Comentario: Mons. Josep Àngel SAIZ i Meneses Obispo de Terrassa (Barcelona, España).

Si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros

miércoles, 18 de marzo de 2015

Evangelio del Miércoles [18.03.2015]

Día litúrgico: Miércoles IV de Cuaresma



Texto del Evangelio (Jn 5,17-30): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo» Por eso los judíos trataban con mayor empeño de matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios.

Jesús, pues, tomando la palabra, les decía: «En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace Él, eso también lo hace igualmente el Hijo. Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que Él hace. Y le mostrará obras aún mayores que estas, para que os asombréis. Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a los que quiere. Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado. En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida.

»En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo, y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio. Y no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado».

Comentario: Rev. D. Francesc PERARNAU i Cañellas (Girona, España).

En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna

jueves, 15 de enero de 2015

El "impulso del corazón" en el encuentro con Dios


Hoy, la audaz petición del leproso y la contundente reacción de Jesús son la respuesta a la pregunta: ¿por qué Dios no ha creado un mundo en el que su presencia fuera más evidente, que impresionara a cualquiera de manera irresistible? Nos encontramos ante el gran interrogante de cómo se puede conocer a Dios y cómo se puede desconocerlo.

Vivimos en este mundo en el que Dios no tiene la evidencia de lo palpable. No se le puede buscar con arrogancia, convirtiéndolo en un "objeto experimentable" en "mi laboratorio". Sólo se le puede encontrar con el impulso del corazón, a través del "éxodo" de "Egipto". En este mundo hemos de oponernos a las ilusiones de falsas filosofías y reconocer que no sólo vivimos de "pan", sino ante todo de la obediencia a la Palabra de Dios.

—Como el leproso de hoy, te busco Jesús con el amor y la escucha interior. Y sólo donde se vive esta obediencia nacen los sentimientos que permiten proporcionar "pan" para todos.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

miércoles, 10 de diciembre de 2014

La "inspiración divina" en los redactores de la "Biblia"

Hoy buscamos descanso en la "Palabra de Dios": ¿es ésta un refugio cierto? En el lenguaje humano ocurre que una palabra de cierto peso suele encerrar en sí un relieve mayor del que el autor, en su momento, podía ser consciente. Este valor (y/o significado) añadido de la palabra —que va más allá de su instante histórico— resulta más remarcable para las palabras que han madurado en el proceso de la historia de la fe.

En el caso de la "Biblia", los redactores (inspirados por Dios) no hablan simplemente por y para sí mismos. La "inspiración sobrenatural" comporta que el autor no habla como un sujeto privado, encerrado en sí mismo. Habla en una comunidad viva y, por tanto, en un movimiento histórico vivo que ni él ni la colectividad han construido, sino en el que actúa una fuerza directriz superior.

—Señor-Dios, el largo camino de la "Biblia" hasta la venida de Jesús es un "gran adviento" que ha guiado al hombre hasta el refugio de la Verdad plena.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

sábado, 11 de octubre de 2014

Evangelio del Sábado [11.10.2014]

Día litúrgico: Sábado XXVII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 11,27-28): En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, sucedió que una mujer de entre la gente alzó la voz, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!». Pero Él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan».

Comentario: Rev. D. Jaume AYMAR i Ragolta (Badalona, Barcelona, España).

¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!

martes, 23 de septiembre de 2014

Evangelio del Martes [23.09.2014]

Día litúrgico: Martes XXV del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 8,19-21): En aquel tiempo, se presentaron la madre y los hermanos de Jesús donde Él estaba, pero no podían llegar hasta Él a causa de la gente. Le anunciaron: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte». Pero Él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen».

Comentario: Rev. D. Xavier JAUSET i Clivillé (Lleida, España).

Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen

sábado, 20 de septiembre de 2014

Desde la Cruz, Dios nos "abre los ojos y los oídos"


Hoy, oída la "Parábola del sembrador", los discípulos preguntan al Maestro por su significado. A través de una respuesta enigmática, les dice por qué habla en parábolas a la gente. En el núcleo de esa respuesta se encuentran unas palabras casi irónicas, inspiradas en Isaías.

El profeta había "fracasado" porque su mensaje no era "políticamente correcto". Pero, a través de este mismo fracaso, sus palabras resultaron eficaces. Es el mismo destino de Jesucristo: la Cruz, de la cual brota una gran fecundidad. Ahí la "Parábola del sembrador" es muy ilustrativa. El tiempo de Jesús es el tiempo de la semilla y de la siembra. Jesús mismo es el grano que, "fracasando" en la Cruz, morirá dando mucho fruto. Siendo elevado en la Cruz —tal como había predicho— atraería a todos hacia Él.

—Jesús, contigo el "fracaso" de los profetas aparece bajo otra luz: tu Cruz es el modo de conseguir que todos los ojos y oídos se abran a Dios.

Evangelio del Sábado [20.09.2014]

Día litúrgico: Sábado XXIV del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 8,4-15): En aquel tiempo, habiéndose congregado mucha gente, y viniendo a Él de todas las ciudades, dijo en parábola: «Salió un sembrador a sembrar su simiente; y al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino, fue pisada, y las aves del cielo se la comieron; otra cayó sobre piedra, y después de brotar, se secó, por no tener humedad; otra cayó en medio de abrojos, y creciendo con ella los abrojos, la ahogaron. Y otra cayó en tierra buena, y creciendo dio fruto centuplicado». Dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que oiga».

Le preguntaban sus discípulos qué significaba esta parábola, y Él dijo: «A vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás sólo en parábolas, para que viendo, no vean y, oyendo, no entiendan.

»La parábola quiere decir esto: La simiente es la Palabra de Dios. Los de a lo largo del camino, son los que han oído; después viene el diablo y se lleva de su corazón la Palabra, no sea que crean y se salven. Los de sobre piedra son los que, al oír la Palabra, la reciben con alegría; pero éstos no tienen raíz; creen por algún tiempo, pero a la hora de la prueba desisten. Lo que cayó entre los abrojos, son los que han oído, pero a lo largo de su caminar son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a madurez. Lo que cae en buena tierra, son los que, después de haber oído, conservan la Palabra con corazón bueno y recto, y dan fruto con perseverancia».

Comentario: Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés (Tarragona, España).

Lo que cae en buena tierra, son los que (...) dan fruto con perseverancia

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Evangelio del Miércoles [10.09.2014]

Día litúrgico: Miércoles XXIII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 6,20-26): En aquel tiempo, Jesús alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas.

»Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto. ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas».

Comentario: Rev. D. Joaquim MESEGUER García (Sant Quirze del Vallès, Barcelona, España).

Bienaventurados los pobres. (...) ¡Ay de vosotros los ricos!

sábado, 6 de septiembre de 2014

“Festi_Biblia Anta 2014” [El Cusco]


Iniciando las celebraciones por el “Mes de la Biblia”, que la Iglesia Católica celebra en el mes de setiembre, el Decanato de Anta, conformada por las parroquias de Anta, Limatambo, Izcuchaca, Cachimayo, Huarocondo, Zurite, Mollepata y Ancahuasi, realizará este sábado 6 de setiembre, el Festibiblia Anta 2014”, con el lema: “Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote”. La actividad se realizará de 9:00 de la mañana a 12:30 de la tarde, en la Parroquia Nuestra Señora de Asunción de Limatambo.