13 de marzo, 2013 (romereports.com) El cambio de nombre tiene una explicación teológica fundada en la Biblia. Dios cambiaba de nombre a las personas que asignaba una misión especial, por ejemplo a Abraham. También Jesús a algunos apóstoles como San Pedro o San Pablo les cambió el nombre al asignarles su misión.
Se entiende, por tanto, que los Papas cambien de nombre cuando son elegidos para ser sucesores de San Pedro.
La elección del nombre es una decisión muy personal que puede estar motivada por diferentes factores. Uno de ellos es la cercanía afectiva. Es frecuente que tomen el nombre de alguno de sus predecesores cercanos. Juan Pablo I quiso unir los nombres de Juan XXIII y de Pablo VI. Juan Pablo II dio continuidad a su predecesor.

