Día litúrgico: Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (B) (Tercer viernes después de Pentecostés)
Texto del Evangelio (Jn 19,31-37): En aquel tiempo,
los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos
en la cruz el sábado —porque aquel sábado era muy solemne— rogaron a Pilato que
les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y
quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con Él.
Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le
quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con
una lanza y al instante salió sangre y agua. El que lo vio lo atestigua y su
testimonio es válido, y él sabe que dice la verdad, para que también vosotros
creáis. Y todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: ‘No se le
quebrará hueso alguno’. Y también otra Escritura dice: ‘Mirarán al que
traspasaron’.
Comentario: P. Raimondo M. SORGIA Mannai OP (San Domenico
di Fiesole, Florencia, Italia).
«Uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza»