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lunes, 18 de mayo de 2015

Jesucristo, plenitud de la Revelación


Hoy los discípulos dicen que Jesús habla claro, que entienden su revelación; creen llegada su “hora”. Pero no entienden que revela un Reino espiritual, no político como ellos sueñan. Jesús les disuade: su fe se aguanta con pinzas. Les profetiza que le abandonarán y le dejaran solo con el Padre.

Dios se reveló a su pueblo por los profetas y les prometió que su Hijo coronaría esta revelación. Los patriarcas mantuvieron esta esperanza. Dios envió al Hijo, su Palabra, para que la revelación llegara a su plenitud. Ya no podemos esperar más revelaciones. Las “privadas” no añaden nada a la revelación básica terminada en Jesús y confirmada por su Espíritu.

—Padre, te damos gracias porque tu Hijo nos revela el misterio de tu divinidad y tu Espíritu nos lo confirma en Pentecostés. Haz que incorporemos tu Vida Trinitaria en nuestras vidas. Amén.

Comentario: Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España).

jueves, 17 de enero de 2013

Jesús inaugura un nuevo modo de presencia de Dios en la historia



16-01-2013 Radio Vaticana

(RV).- En su catequesis de la audiencia general de esta mañana, celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano, ante la presencia de varios miles de fieles y peregrinos de numerosos países, el Papa comenzó recordando que el Concilio Vaticano II, en su Constitución dogmática sobre la divina Revelación, Dei Verbum, afirma que la íntima verdad de toda la Revelación de Dios resplandece para nosotros «en Cristo, que es al mismo tiempo el mediador y la plenitud de toda la Revelación » (n. 2).

También destacó que el Antiguo Testamento nos narra que Dios, después de la creación, a pesar del pecado original, de la arrogancia del hombre, de querer ocupar el lugar de su Creador, ofrece nuevamente la posibilidad de su amistad, sobre todo a través de la alianza con Abraham y el camino de un pequeño pueblo, el de Israel, que Él elige, no con criterios de de poder terreno, sino sencillamente por amor. Elección que permanece un misterio y que nos revela el estilo de Dios que llama a algunos, no para excluir a otros, sino para que sirvamos de puente para conducir a Él.

En su resumen de esta catequesis en nuestro idioma, el Papa dijo: