jueves, 4 de octubre de 2012

Cáritas Perú cumple hoy 57 años


"Construyendo un Perú solidario, justo y fraterno"


Cáritas del Perú, brazo social de la Iglesia Católica, cumple hoy 57 años brindando bienestar a través de sus programas y proyectos de desarrollo humano integral a las poblaciones más pobres y alejadas del país, junto a su Red de 48 Cáritas Diocesanas distribuidas en los 24 departamentos del Perú.

Cáritas del Perú orienta su trabajo a través de siete Ejes Estratégicos que son: (1) Dignidad de la persona humana y desarrollo social integral; (2) Desarrollo económico productivo, promoción de trabajo digno y asociatividad; (3) Gestión de riesgos, atención de emergencias y reconstrucción; (4) Promoción de la responsabilidad social y del voluntariado; (5) Gobernabilidad y construcción de ciudadanía; (6) Gestión integral del medio ambiente; y (7) Fortalecimiento y desarrollo institucional de la red.

Actualmente en lo que va del año, venimos ejecutando un total de 43 proyectos con un presupuesto total programado de S/. 16´819,585, lo que está permitiendo beneficiar a 35,170 familias. Estos proyectos son financiados a través de empresas, fundaciones, fondos contravalores, Cáritas hermanas e instituciones públicas y privadas. Asimismo se vienen gestionando un total de 24 proyectos adicionales, los cuales se encuentran en diferentes etapas de negociación por un total de S/. 5´779,161, lo cual permitirá beneficiar además a 12,369 familias.

La base de nuestro trabajo es la promoción del desarrollo humano integral, poniendo siempre en el centro de nuestras intervenciones a la persona humana en su integralidad, en su dimensión personal y comunitaria, la cual al ser creada a imagen y semejanza de Dios debe ser tratada con dignidad y respeto. Esta visión integral nos lleva a diseñar nuestras intervenciones buscando la participación activa de los hombres y mujeres de las comunidades con las que trabajamos, asegurando procesos de promoción y desarrollo participativos y concertados.

Este nuevo año, Cáritas del Perú encuentra el desafío de continuar construyendo mejores oportunidades de desarrollo para las personas, con criterios de eficiencia y sostenibilidad, pero a la vez mostrando a través de su trabajo el rostro misericordioso de Dios en medio de los pobres.

Callao, 4 de octubre de 2012

Unidad de Imagen Institucional

El sacramento de la Confirmación (IV)



1293 En el rito de este sacramento conviene considerar el signo de la unción y lo que la unción designa e imprime: el sello espiritual.

La unción, en el simbolismo bíblico y antiguo, posee numerosas significaciones: el aceite es signo de abundancia (cf Dt 11,14, etc.) y de alegría (cf Sal 23,5; 104,15); purifica (unción antes y después del baño) y da agilidad (la unción de los atletas y de los luchadores); es signo de curación, pues suaviza las contusiones y las heridas (cf Is 1,6; Lc 10,34) y el ungido irradia belleza, santidad y fuerza.

1294 Todas estas significaciones de la unción con aceite se encuentran en la vida sacramental. La unción antes del Bautismo con el óleo de los catecúmenos significa purificación y fortaleza; la unción de los enfermos expresa curación y consuelo. La unción del santo crisma después del Bautismo, en la Confirmación y en la Ordenación, es el signo de una consagración. Por la Confirmación, los cristianos, es decir, los que son ungidos, participan más plenamente en la misión de Jesucristo y en la plenitud del Espíritu Santo que éste posee, a fin de que toda su vida desprenda "el buen olor de Cristo" (cf 2 Co 2,15).

1295 Por medio de esta unción, el confirmando recibe "la marca", el sello del Espíritu Santo. El sello es el símbolo de la persona (cf Gn 38,18; Ct 8,9), signo de su autoridad (cf Gn 41,42), de su propiedad sobre un objeto (cf. Dt 32,34) —por eso se marcaba a los soldados con el sello de su jefe y a los esclavos con el de su señor—; autentifica un acto jurídico (cf 1 R 21,8) o un documento (cf Jr 32,10) y lo hace, si es preciso, secreto (cf Is 29,11).

1296 Cristo mismo se declara marcado con el sello de su Padre (cf Jn 6,27). El cristiano también está marcado con un sello: "Y es Dios el que nos conforta juntamente con vosotros en Cristo y el que nos ungió, y el que nos marcó con su sello y nos dio en arras el Espíritu en nuestros corazones" (2 Co 1,22; cf Ef 1,13; 4,30). Este sello del Espíritu Santo, marca la pertenencia total a Cristo, la puesta a su servicio para siempre, pero indica también la promesa de la protección divina en la gran prueba escatológica (cf Ap 7,2-3; 9,4; Ez 9,4-6).

miércoles, 3 de octubre de 2012

El Papa va a Loreto a pedir por el Año de la Fe y el Sínodo de obispos



3 de octubre, 2012. (Romereports.com) Durante la audiencia general, el Papa ha explicado que la liturgia ayuda a los católicos a entablar una relación personal con Dios. Dijo que las ceremonias permiten que ese trato no sea individualista.

Benedicto XVI
“En la liturgia de la Iglesia aprendemos a no rezar de modo individualista, sino que debemos entrar en el nosotros de la Iglesia que reza. Además, la liturgia no es el recuerdo de eventos pasados, sino la presencia viva del misterio pascual de Cristo, por encima del tiempo y el espacio”. 

Antes de concluir la audiencia general, el Papa pidió a los católicos que le acompañen con oraciones a su visita a Loreto, prevista para el jueves 4 de octubre. Explicó que allí rezará por el próximo Año de la Fe y por el sínodo de obispos sobre la nueva evangelización. 

Benedicto XVI
“Os pido que os unáis a mi oración para confiar a la Madre de Dios los principales eventos eclesiales que vamos a vivir: el Año de la fe y el Sínodo de Obispos sobre la nueva evangelización”.

A la audiencia, que tuvo lugar en la plaza de San Pedro, acudieron unos 20.000 peregrinos. Uno de sus participantes lo hizo desde la cúpula, donde se descolgó desde la tarde del martes para protestar por el peso de los impuestos.

Quién fue San Francisco de Asís, según Benedicto XVI


Benedicto XVI explicó la vida de San Francisco de Asís durante la audiencia del 27 de enero de 2010. Dijo que es un modelo de fraternidad, de devoción a la Eucaristía y de respeto a la naturaleza.



"Queridos hermanos y hermanas:

Hoy quisiera presentaros la figura de San Francisco de Asís, de familia rica y juventud azarosa. Sin embargo, joven aún, inició un proceso de conversión que le llevó a una vida de santidad que, después de ochocientos años, sigue fascinando a tanta gente de toda edad y de diferentes credos religiosos. Su ideal era ser como Jesús, contemplarlo en el Evangelio, amarlo e imitar sus virtudes. En especial la pobreza interior y exterior, según la Bienaventuranza evangélica.

Como del amor a Cristo nace el amor universal, Francisco progresó de manera eminente en el sentido de fraternidad con todos y de amor a las criaturas, que nos hablan de la bondad de Dios, y a través de las cuales podemos en cierto modo hablar con Él.

Este mensaje de Francisco es hoy muy actual ante los problemas del respeto por el medio ambiente. Muy amante de la Eucaristía, recordó a los sacerdotes la necesidad de vivir santamente, en coherencia con el Misterio que celebran, y exhortó a todos a respetar a los sacerdotes. Muchos se unieron a Francisco en sus ideales y forma de vida, y él puso este carisma al servicio de la Iglesia, que el Papa aprobó en mil doscientos nueve, y que ha dado abundantes frutos de santidad y de servicio a la Iglesia y a la paz."

El sacramento de la Confirmación (III)


Dos tradiciones: Oriente y Occidente

1290 En los primeros siglos la Confirmación constituye generalmente una única celebración con el Bautismo, y forma con éste, según la expresión de san Cipriano (cf Epistula 73, 21), un "sacramento doble". Entre otras razones, la multiplicación de los bautismos de niños, durante todo el tiempo del año, y la multiplicación de las parroquias (rurales), que agrandaron las diócesis, ya no permite la presencia del obispo en todas las celebraciones bautismales. En Occidente, por el deseo de reservar al obispo el acto de conferir la plenitud al Bautismo, se establece la separación temporal de ambos sacramentos. El Oriente ha conservado unidos los dos sacramentos, de modo que la Confirmación es dada por el presbítero que bautiza. Este, sin embargo, sólo puede hacerlo con el "myron" consagrado por un obispo (cf CCEO, can. 695,1; 696,1).

1291 Una costumbre de la Iglesia de Roma facilitó el desarrollo de la práctica occidental; había una doble unción con el santo crisma después del Bautismo: realizada ya una por el presbítero al neófito al salir del baño bautismal, es completada por una segunda unción hecha por el obispo en la frente de cada uno de los recién bautizados (cf San Hipólito Romano, Traditio apostolica, 21). La primera unción con el santo crisma, la que daba el sacerdote, quedó unida al rito bautismal; significa la participación del bautizado en las funciones profética, sacerdotal y real de Cristo. Si el Bautismo es conferido a un adulto, sólo hay una unción postbautismal: la de la Confirmación.

1292 La práctica de las Iglesias de Oriente destaca más la unidad de la iniciación cristiana. La de la Iglesia latina expresa más netamente la comunión del nuevo cristiano con su obispo, garante y servidor de la unidad de su Iglesia, de su catolicidad y su apostolicidad, y por ello, el vínculo con los orígenes apostólicos de la Iglesia de Cristo.

martes, 2 de octubre de 2012

Evangelio de la Festividad de los Santos Ángeles de la Guarda


Día litúrgico: 2 de Octubre: Los santos Ángeles de la Guarda

Texto del Evangelio (Mt 18,1-5.10): En una ocasión se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?». Él llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos.

Comentario: Dr. Antoni PUJALS i Ginabreda Vicario del Opus Dei en Catalunya (Barcelona, España).

Sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos

El sacramento de la Confirmación (II)



1286 En el Antiguo Testamento, los profetas anunciaron que el Espíritu del Señor reposaría sobre el Mesías esperado (cf. Is 11,2) para realizar su misión salvífica (cf Lc 4,16-22; Is 61,1). El descenso del Espíritu Santo sobre Jesús en su Bautismo por Juan fue el signo de que Él era el que debía venir, el Mesías, el Hijo de Dios (Mt 3,13-17; Jn 1,33- 34). Habiendo sido concedido por obra del Espíritu Santo, toda su vida y toda su misión se realizan en una comunión total con el Espíritu Santo que el Padre le da "sin medida" (Jn 3,34).

1287 Ahora bien, esta plenitud del Espíritu no debía permanecer únicamente en el Mesías, sino que debía ser comunicada a todo el pueblo mesiánico (cf Ez 36,25-27; Jl 3,1-2). En repetidas ocasiones Cristo prometió esta efusión del Espíritu (cf Lc 12,12; Jn 3,5-8; 7,37-39; 16,7-15; Hch1,8), promesa que realizó primero el día de Pascua (Jn 20,22) y luego, de manera más manifiesta el día de Pentecostés (cf Hch 2,1-4). Llenos del Espíritu Santo, los Apóstoles comienzan a proclamar "las maravillas de Dios" (Hch 2,11) y Pedro declara que esta efusión del Espíritu es el signo de los tiempos mesiánicos (cf Hch 2, 17-18). Los que creyeron en la predicación apostólica y se hicieron bautizar, recibieron a su vez el don del Espíritu Santo (cf Hch 2,38).

1288 "Desde [...] aquel tiempo, los Apóstoles, en cumplimiento de la voluntad de Cristo, comunicaban a los neófitos, mediante la imposición de las manos, el don del Espíritu Santo, destinado a completar la gracia del Bautismo (cf Hch 8,15-17; 19,5-6). Esto explica por qué en la carta a los Hebreos se recuerda, entre los primeros elementos de la formación cristiana, la doctrina del Bautismo y de la la imposición de las manos (cf Hb 6,2). Es esta imposición de las manos la que ha sido con toda razón considerada por la tradición católica como el primitivo origen del sacramento de la Confirmación, el cual perpetúa, en cierto modo, en la Iglesia, la gracia de Pentecostés" (Pablo VI, Const. apost. Divinae consortium naturae).

1289 Muy pronto, para mejor significar el don del Espíritu Santo, se añadió a la imposición de las manos una unción con óleo perfumado (crisma). Esta unción ilustra el nombre de "cristiano" que significa "ungido" y que tiene su origen en el nombre de Cristo, al que "Dios ungió con el Espíritu Santo" (Hch 10,38). Y este rito de la unción existe hasta nuestros días tanto en Oriente como en Occidente. Por eso, en Oriente se llama a este sacramento crismación, unción con el crisma, omyron, que significa "crisma". En Occidente el nombre de Confirmación sugiere que este sacramento al mismo tiempo confirma el Bautismo y robustece la gracia bautismal.

lunes, 1 de octubre de 2012

El sacramento de la Confirmación (I)


1285 Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los "sacramentos de la iniciación cristiana", cuya unidad debe ser salvaguardada. Es preciso, pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es necesaria para la plenitud de la gracia bautismal (cf Ritual de la Confirmación, Prenotandos 1). En efecto, a los bautizados "el sacramento de la Confirmación los une más íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo. De esta forma quedan obligados aún más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras" (LG 11; cf Ritual de la Confirmación, Prenotandos 2):

Festividad del Beato Luis María Monti


Fundador de los
Hijos de María Inmaculada

Martirologio Romano: En Saronno, cerca de Varese, en la Lombardía, de Italia, beato Luis María Monti, religioso, quien, a pesar de mantener su condición laical, instituyó los Hijos de María Inmaculada, congregación que dirigió con espíritu de caridad hacia los pobres y los necesitados, ocupándose especialmente de los enfermos y huérfanos, y trabajando en favor de la formación de los jóvenes (1900).

Etimología: Luis = aquel que es famoso en el combate, viene del germánico.

Fecha de beatificación: Fue beatificado por S.S. Juan Pablo II el 9 de noviembre de 2003.

Corría el siglo XIX y el agnosticismo cundía entre las gentes. Fue entonces cuando el Espíritu Santo inspiró a varios hombres y mujeres excepcionales, enriquecidos con el carisma de la “asistencia” y de la “acogida”, para que el amor al prójimo convenciese al hombre escéptico y positivista a creer en Dios-amor.

Saludo por el Día del Periodista





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