28-01-2013 Radio Vaticana
(RV).- Mediante decreto, la Penitenciaría Apostólica
anunció que en este Año de la fe, Benedicto XVI concede especiales Indulgencias
con motivo de la Vigésimo Primera Jornada Mundial del Enfermo, de los días 7 al
11 de febrero. En el decreto hecho público el pasado 25 de enero en la
Solemnidad de la Conversión de San Pablo y último día en el octavario de la
Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos se destaca que la Redención
se cumplió mediante la santa Cruz de Cristo, es decir mediante su pasión.
“Todos los sufrimientos humanos, en verdad, pueden participar en el sufrimiento
redentor del Señor, como dice el Apóstol san Pablo “cumplo en mi carne lo que
falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia” (1 Col,
24).
También se pone de relieve que en el corriente Año de la
fe, dedicado en particular a la profesión de la verdadera fe y a su recta
interpretación, es bueno recordar la luminosa enseñanza del Concilio Vaticano
II sobre el sentido cristiano del sufrimiento y el modo de compartirlo entre
los hermanos.
El Decreto que lleva las firmas del Penitenciario Mayor el
cardenal Manuel Monteiro de Castro y del Regente Mons. Krzysztof Nykiel destaca
que impulsados por el deseo de que la celebración anual de la Jornada Mundial
del Enfermo, este año particularmente solemne, se revele una siempre más eficaz
catequesis sobre el sentido salvífico del sufrimiento, y para que sensibilice
mayormente a todos los que están comprometidos al servicio de quien sufre en el
alma y en el cuerpo; Benedicto XVI eligió como tema de la XXI Jornada Mundial
del Enfermo que se celebrará del 7 al 11 de febrero, la figura emblemática del
Buen Samaritano: «Anda y haz tú lo mismo» (Lc 10,37), que enseña a hacer el
bien a quien sufre y hacer el bien con el propio sufrimiento.

