Con gran alegría y gratitud al Señor, las Hermanas Misioneras Dominicas de San Sixto celebraron 25 años de su presencia y servicio
evangelizador en la Arquidiócesis de Piura. La Santa Misa de Acción de Gracias
fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, en la Parroquia “San
Lorenzo Mártir” de Cruceta – Sullana y concelebrada por los sacerdotes Tito
Zapata Olivares, Párroco de Tambogrande y José Benjamín Dediós Morán, Párroco
de Las Lomas. También estuvieron presentes Sor María Inés Flores, Superiora del
Convento “San Martín de Porres” de Cruceta y numerosas religiosas de la
congregación procedentes de diversos lugares.
En su homilía, el Arzobispo resaltó la alegría que
significa cumplir 25 años al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia.
“El hoy es fruto de la fe de hombres y mujeres que en su momento supieron ser
dóciles a la voluntad de Dios y se entregaron con generosidad a realizar el
plan divino. Ello ha hecho posible que 25 años después estemos aquí elevando
esta acción de gracias por las bodas de plata de las Hermanas Misioneras Dominicas de San Sixto, recordando la llegada de las primeras dos misioneras a
Cruceta. Sor María Concetta y Sor María Sixtina abrieron esta comunidad que a
lo largo de los años ha sido fuente de muchas vocaciones, demostrando así que
nuestra tierra es fecunda en jóvenes dispuestas a dar un sí generoso a Cristo”,
dijo.
