Eremitas.
Todo Aragón, con Zaragoza, está dominado por los
sarracenos que hace más de medio siglo llegaron a España. Los cristianos
sobreviven como pueden su fe en una situación nueva que aún no está del todo
clarificada. Ahora resulta que los cristianos de siempre, los discípulos de
Jesucristo de toda la vida, tienen que pagar tributos especiales al moro si
quieren seguir haciendo las prácticas cristianas. Así, disgustados y humillados
como muchos otros, viven los hermanos Voto y Félix que son gente perteneciente
a la nobleza, piadosos y buenos con los pobres.