08-06-2014
Francisco es un líder espiritual antes que político. Por eso, invitó al Vaticano a los presidentes de Israel y Palestina a un encuentro para rezar.
Llegaron por separado, y Francisco salió a la misma puerta a recibir a cada uno.
"Lo llamo Santidad, pero es un buen amigo desde hace tiempo”.
"Él tiene la culpa de esto”.
"Contra todas las normas...”.
También estaba allí el Patriarca ecuménico Bartolomé, principal líder de la Iglesia ortodoxa, muy numerosa en Tierra Santa.
Los cuatro juntos subieron en un microbús y atravesaron los jardines vaticanos hasta el lugar donde invocarían juntos la paz.