16-04-2013 L’Osservatore Romano
La calumnia destruye la obra de Dios, porque nace del
odio. Es hija del «padre de la mentira» y quiere aniquilar al hombre,
alejándolo de Dios. La calumnia es una brisa, cantaba Basilio en el «Barbero de
Sevilla», para el Papa Francisco la calumnia es un fuerte viento. Lo dijo el
lunes 15 de abril por la mañana durante la habitual misa celebrada en la capilla
de la Domus Sanctae Marthae. Entre los presentes, empleados y responsables de
los Servicios de teléfonos y Servicio Internet de la Gobernación del Estado de
la Ciudad del Vaticano, con el padre Fernando Vérgez Alzaga, director de la
Dirección de telecomunicaciones de la Gobernación, que concelebró con el Papa,
y algunos familiares del cardenal argentino Eduardo Francisco Pironio,
fallecido en 1998.
