Del Catecismo:
1830 La vida moral de los cristianos
está sostenida por los dones del Espíritu Santo.
Estos son disposiciones permanentes que hacen al hombre
dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo.
1831 Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, inteligencia, consejo,
fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Pertenecen en plenitud a Cristo,
Hijo de David (cf Is 11, 1-2).
Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes
los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las
inspiraciones divinas.
Tu espíritu bueno me guíe por una tierra llana (Sal
143,10).
Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son
hijos de Dios... Y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y
coherederos de Cristo (Rm 8,14.17)
