No es una devoción católica
Sus promotores la presentan como una «entidad espiritual»
que ha existido siempre, desde el principio de los tiempos hasta nuestros días,
por lo que maneja una energía denominada «energía de la muerte», capaz de
materializarse en una figura, que concentra tanto la fuerza creadora como la
destructora del universo. Según ellos, el creyente en la Santa Muerte puede
aprender a manejar esta fuerza, que emana de sus imágenes consagradas, puesto
que la Santísima (otro de sus nombres) es una de las protecciones más fuertes
que existen.
Para sus devotos, la Señora, como la llaman
afectuosamente, es capaz de aparecerse y manifestarse corporalmente o imprimir
sus imágenes en diversos lugares. En libros y revistas en los que se promueve
su culto, narran las intervenciones milagrosas que han vivido, en las que la
Santa Muerte los ha librado de múltiples peligros y les ha ayudado a resolver
problemas complicados.
