21 de agosto de 2013 (romereports.com) Alegre, cercano e imprevisto. Así fue el encuentro que tuvo lugar en el Cortile di San Dámaso entre el Papa y un grupo de 200 estudiantes japoneses.
Una audiencia muy particular ya que en el mes de agosto el Papa no recibe a casi nadie. Aún así, Francisco quiso tener el detalle de atender personalmente a este grupo de alumnos y les explicó, en un improvisado discurso, la importancia del diálogo.