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| Caín y Abel: Cuadro de Dennis Van Alsloot |
La resurrección de Cristo, el eje central de nuestra fe,
es un llamado a la vida y es la afirmación de que este don de Dios, sumamente
apreciable por El, no puede decidirlo el hombre. En el libro del Génesis el
relato impresionante de la muerte de Abel a manos de su hermano Caín, arranca a
Dios una pregunta al hombre: ¿Dónde está tu hermano?
La alta dosis violencia que sacude nuestra sociedad en
dolorosas escenas de muerte por accidentes de tránsito y acciones de jóvenes
que se han convertido en sicarios de su prójimo, nos permite extender la misma
pregunta a aquel hermano que con las armas siega la vida de otro hermano y
recordarle que somos todos hijos de un mismo Padre Dios que nos ama con igual
ternura que nos quiere unidos en fraternidad.
