Día litúrgico:
Martes I de Adviento
Texto del Evangelio (Lc 10,21-24): En aquel momento,
Jesús se llenó de gozo en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre,
Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e
inteligentes, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido
tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es
el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el
Hijo se lo quiera revelar». Volviéndose a los discípulos, les dijo aparte:
«¡Dichosos los ojos que ven lo que veis! Porque os digo que muchos profetas y
reyes quisieron ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que
vosotros oís, pero no lo oyeron».
Comentario: Abbé Jean GOTTIGNY (Bruxelles,
Bélgica).
«Te bendigo, Padre»
