Ingresó en el Císter de Buenafuente del Sistal en 1927, el
mismo día que nació Benedicto XVI.
Sor Teresita Barajuen, la religiosa que más tiempo llevaba
en una clausura en todo el mundo, falleció ayer, 11 de junio, en torno a las
23:00 h., en su celda del Monasterio Cisterciense de Buenafuente del Sistal
(Guadalajara), acompañada en todo momento por sus hermanas de comunidad. Tenía
105 años de edad, “y cuatro meses para los 106”, como le gustaba decir a ella.
"Pensaba que las monjas eran unas tontas"
Nacida en Foronda (Álava) el 16 de septiembre de 1907 como
la mayor de siete hermanos en una casa de labradores, su padre, en un arrebato
siendo ella apenas una jovencita, le espetó: “¡No te daría por hacerte
monja!”, recordando siempre sor Teresita que su padre se pensaba que la
vida en el monasterio era más cómoda que la del campo.
