Obispo y Confesor.
Nace: 353 en Burdeos, Francia.
Su padre era gobernador de familia muy rica. Tuvo como
maestros a los más famosos literatos de su época. Llegó a ser un reconocido
abogado con importantes cargos públicos en el Imperio Romano, por lo que viajó
extensivamente. Todos le admiraban por su educación y su trato. En Milán se
hizo amigo de San Ambrosio y San Agustín. Mantuvo correspondencia
con San Jerónimo. Recibió el
bautismo de su amigo San Delfín,
obispo de Burdeos.
