Mostrando entradas con la etiqueta Quien ve al Hijo ve al Padre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quien ve al Hijo ve al Padre. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de abril de 2015

Quien ve al Hijo ve al Padre


Hoy leemos que creer en Jesús y verle es creer y ver al Padre. Si el texto dijera solamente: “el que cree en mí, no cree en mí”, sería contradictorio. Si dijera: “el que cree en mí, cree en aquel que me ha enviado”, remitiría a la vez a Jesús y al Padre que le envía, y sería muy claro.

¿Por qué, pues, Jesús intercala una afirmación negativa (“no cree en mí”) que, de entrada, dificulta la comprensión de lo que transmite? La respuesta es: porque Jesús, si bien no es diferente del Padre, sí que es "distinto" del Padre: nos hallamos ante una de las expresiones del misterio trinitario. Así pues, Jesús, a la vez, no es el Padre (es el Hijo); es lo mismo que el Padre (es Dios) y es criatura como nosotros (es hombre).

—Señor, dame una fe profunda y una empatía totalmente amorosa para amarte como Hombre perfecto, como el santo de Dios.

Comentario: + Rev. D. Antoni ORIOL i Tataret (Vic, Barcelona, España).