Día litúrgico: Jueves V del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mc 7,24-30): En aquel tiempo,
Jesús partiendo de allí, se fue a la región de Tiro, y entrando en una casa
quería que nadie lo supiese, pero no logró pasar inadvertido, sino que, en
seguida, habiendo oído hablar de Él una mujer, cuya hija estaba poseída de un
espíritu inmundo, vino y se postró a sus pies. Esta mujer era pagana,
sirofenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara de su hija al demonio. Él
le decía: «Espera que primero se sacien los hijos, pues no está bien tomar el
pan de los hijos y echárselo a los perritos». Pero ella le respondió: «Sí,
Señor; que también los perritos comen bajo la mesa migajas de los niños». Él,
entonces, le dijo: «Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu
hija». Volvió a su casa y encontró que la niña estaba echada en la cama y que
el demonio se había ido.
Comentario: Rev. D. Enric CASES i Martín
(Barcelona, España).
Vino y se postró a sus pies (...) le rogaba que expulsara
de su hija al demonio