
“Qué hubiese pasado si Ella hubiese dicho que no, o
ignorado, o dilatado, el anuncio de tu ángel de amor, en cambio creyó en tu
palabra y se hizo Tú esclava, en un acto perfecto y de Fe”
Al iniciar esta
reflexión, quise tomar parte de una canción muy hermosa; “La Fe de María”, que
refleja no sólo una bonita composición, sino que, permite en nuestro corazón,
valorar la entrega generosa de María, una fe, que quisiéramos imitar, para
mayor honra y gloria de nuestro Señor Jesucristo. Ella, joven, humilde y
sencilla, elegida por Dios para llevar en su vientre al salvador del mundo, en
este tiempo difícil para el mundo, nos impulsa a dar respuesta generosa a Dios;
“Hágase según tu palabra” y también
en el milagro de las bodas de Cana; “Hagan”
lo que Él les diga. El verbo Hacer,
que tiene dos usos maravillosos en María, primero, el permitir que Dios obre en
nosotros, aceptando así su amor eterno y el segundo, de seguir su camino de
salvación, aunque en el camino se tenga que enfrentar con dificultades,
teniendo la plena confianza de que no estamos solos y que todo lo que pasemos,
no nos apartara del amor que Dios nos tiene en su Hijo Jesucristo.