18-08-2014
El clima no invitaba a salir a la calle pero cientos de coreanos lo hicieron para asistir a la Misa por la paz y la reconciliación que presidió el Papa en la Catedral de Seúl.
En la homilía, Francisco explicó que la ceremonia fue principalmente "una oración por la reconciliación de la familia coreana”. Pidió a los coreanos que sigan con fidelidad el Evangelio para conseguirlo.
Francisco
"Os pide, como cristianos y como coreanos, rechazar con firmeza una mentalidad fundada en la sospecha, en la confrontación y la rivalidad, y promover, en cambio, una cultura modelada por las enseñanzas del Evangelio y los más nobles valores tradicionales del pueblo coreano”.
El Papa dijo que el perdón y la reconciliación van de la mano y que el testimonio de los cristianos es clave para extender la paz.