28 de julio, 2013 (romereports.com) Francisco se despidió de Brasil con “el alma llena de recuerdos felices” después de “una semana inolvidable”, tal y como él mismo dijo en el aeropuerto poco antes de poner rumbo a Roma. El vicepresidente brasileño, Michel Temer, encabezó a las de autoridades que despidieron al Pontífice. Además, un grupo de pequeños le hizo entrega de unos últimos regalos.
El Papa mostró su agradecimiento a todos los que han contribuido a la celebración de la JMJ Río 2013 y también a todos los que han rezado para que el encuentro fuera “una verdadera experiencia de crecimiento en la fe.” Antes de partir, volvió a hablar a los jóvenes, protagonistas del encuentro.