05-03-2014
La primera cuaresma de Francisco comenzó en la basílica romana de San Anselmo. Partió desde allí a pie hacia la basílica de Santa Sabina para comenzar simbólicamente este "itinerario” de 40 días.
Llegó antes de las cinco de la tarde y allí celebró la Misa. También él recibió las cenizas. Se las impuso el cardenal eslovaco Jozef Tomko.
En su exigente homilía explicó qué actitud deben tener los cristianos en cuaresma. Invitó a una sincera "conversión del corazón”. Y dijo que este "desafío” no excluye a nadie.