Mostrando entradas con la etiqueta Maternidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Maternidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de mayo de 2013

Evangelio del Viernes [31.05.2013]

Día litúrgico: 31 de Mayo: La Visitación de la Virgen


Texto del Evangelio (Lc 1,39-56): En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!».

Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada. Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como había anunciado a nuestros padres- en favor de Abraham y de su linaje por los siglos». María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.

Comentario: Mons. F. Xavier CIURANETA i Aymí Obispo Emérito de Lleida (Lleida, España).

Saltó de gozo el niño en mi seno

sábado, 14 de abril de 2012

Un nuevo deseo oculto


Película: 17 filles (17 muchachas)

13-04-2012 L’Osservatore Romano

Durante muchos años, en las culturas occidentales el eros ha sido considerado el deseo prohibido y reprimido, y por tanto el más intenso, pero hoy muchas señales nos dicen que algo está cambiando al respecto. Hoy, que el sexo se ha convertido, al contrario, casi en una obligación, un deber social, el deseo reprimido, oculto, sobre todo para las mujeres jóvenes, es el de la maternidad. Vemos sus primeros signos en las novelas anglosajonas dirigidas sobre todo a un público femenino, precisamente el género de textos que hace decenios había lanzado la moda de la libertad sexual de las mujeres. Ahora, en estos relatos aparecen los recién nacidos, llegados a menudo después de años de deseo insatisfecho, y muchas páginas están dedicadas a la descripción de la relación con niños y de la felicidad que deriva de ello a las madres.

En silencio, sin que nadie hable de ello, estamos viviendo una situación dramática: lo revela también la simple experiencia, típica de todos los que viven en los países “desarrollados”, de ver pocos niños por las calles o en las iglesias. De hecho, incluso en la familia, ya son raros los niños y, por tanto, se los disputa, y por doquier falta la contribución vivificante de su estupor, de su energía vital.

Un filme francés reciente —«17 muchachas» (17 filles), que se inspira en un hecho sucedido realmente en una pequeña localidad de 30.000 habitantes de Minnesota— logra comunicar con gran eficacia esta situación, proporcionando muchos elementos de reflexión.