19 de Abril, 2013 (romereports.com) En el año 2002, Cacilda Massango supo que era portadora del virus del sida. La muerte y la impotencia es lo primero que se le pasó por la cabeza. Pero la campaña puesta en marcha por la comunidad de San Egidio cambió su perspectiva.
“En aquella época todo el mundo decía que si tenía el SIDA no podía hacer nada. Pero gracias al programa DREAM he aprendido que hay tratamiento y hay esperanza”, dice Cacilda Massango, participante en el programa DREAM.