El Papa presidió la Misa de inauguración del Sínodo sobre la Familia en la
Basílica de San Pedro.
Francisco pidió a los obispos que en este Sínodo sobre la Familia
trabajen por la viña del Señor y cooperen en su proyecto de amor.
Francisco
"Las Asambleas sinodales
no sirven para discutir ideas brillantes y originales, o para ver quién es más
inteligente... Sirven para cultivar y guardar mejor la viña del Señor, para
cooperar en su sueño, su proyecto de amor por su pueblo. En este caso, el Señor
nos pide que cuidemos de la familia, que desde los orígenes es parte integral
de su designio de amor por la humanidad”.
Además, el Papa
reflexionó sobre los riesgos de "la codicia del dinero y el poder” y del
efecto que causan sobre "los malos pastores”.