01-09-2014
Durante el rezo del Ángelus, el Papa explicó la importancia de vivir el Evangelio en gestos concretos. Pidió a los cristianos que sean "la sal de la tierra” y no "vino aguado”.
Francisco
"Es triste encontrar cristianos aguados que parecen vino aguado. No se sabe si son cristianos o mundanos. Como el vino aguado, que no se sabe si es vino o agua. Esto es triste”.
Para evitarlo, Francisco ofreció una fórmula que se compone de tres elementos. Como en otras ocasiones, recomendó a los cristianos que lleven un Evangelio de bolsillo para leer un pasaje cada día.
Francisco
"Evangelio, Eucaristía y oración. No lo olvidéis. Evangelio, Eucaristía y oración. Gracias a estos dones del Señor podemos conformarnos a Cristo y no al mundo”.