4 de noviembre, 2013 (romereports.com) En el día de Todos los Santos, celebrando Misa entre las tumbas y panteones del cementerio de Roma, el Papa habló sobre el atardecer de la vida, la muerte y la esperanza.
Francisco decidió prescindir del discurso preparado e improvisó una intensa homilía en la que no faltaron recuerdos a los seres queridos difuntos, y en la que habló del Cielo que espera a quienes viven confiando en Dios.