Mensaje de
Mons. Juan Carlos Vera Plasencia MSC
Obispo Prelado de Caravelí
Queridos hermanos y hermanas en el Señor Resucitado:
Durante la Semana Santa vivimos y celebramos con intensidad nuestra fe en Jesucristo, muerto y resucitado por nuestra salvación. Como bien sabemos, la Semana Santa se inaugura con el Domingo de Ramos, un día particular conocido por la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Jesús entra a la ciudad triunfante y aclamado por la gente, pero su corazón guarda un secreto: son pocos los días de vida que le quedan, una vida que aunque le cueste mucho él voluntariamente lo entregará. Las mismas personas que con alegría el Domingo de Ramos le aclaman su Rey pocos días más tarde le gritarán con odio: “¡Crucifícale, crucifícale!” (Mc. 15,13). ¡Qué fácil cambia de actitud la gente cuando no está convencida de lo que cree! Y Jesús lo sabe. ¿Podemos imaginar qué sentimientos encontrados guarda lo profundo del corazón de Jesús en ese momento? Nosotros en su lugar, ¿estaríamos realmente preparados y dispuestos a morir por una causa justa? ¿O talvez nos falta todavía mucho por hacer?