Pablo Ginés/ReL
La diócesis de Hong Kong es la más peculiar de todas las de China, precisamente por ser la que tiene más libertad. Es un territorio pequeño pero muy poblado (7 millones de habitantes), en el que viven unos 530.000 fieles, de los unos 180.000 son "residentes no permanentes" (inmigrantes, en su mayoría filipinos).
La diócesis de Hong Kong es la más peculiar de todas las de China, precisamente por ser la que tiene más libertad. Es un territorio pequeño pero muy poblado (7 millones de habitantes), en el que viven unos 530.000 fieles, de los unos 180.000 son "residentes no permanentes" (inmigrantes, en su mayoría filipinos).
La pasada vigilia de Pascua
3.500 adultos se bautizaron en las parroquias católicas de Hong Kong. Hay
un crecimiento considerable de bautizos de adultos: hace dos años fueron 3.000;
hace seis, 2.400. Es decir, el número de bautismos de adultos ha crecido
casi un 50% en apenas seis años.
En 1992, hace 20 años, el
territorio contaba con unos 250.000 fieles de origen chino. Actualmente son
unos 350.000, además de los inmigrantes.
